© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)

martes, 30 de abril de 2013

AHORA QUE TODOS SOMOS MÁS POBRES


Por: Pilar Alberdi

«Tengo la confianza lastimada». Juan Gelman

Para quienes no lo sepan les contaré lo que es la Pirámide de Ponzi. Ya existía en el mundo para cuando un italiano emigrado a América, Carlo Ponzi (1882-1949), la puso en marcha. Ocurrió en los años 20 del siglo pasado. A unos primeros inversores les prometía una gran ganancia, en cuanto estos recibían sus beneficios, lo comentaban a sus conocidos, y la base de la pirámide iba engrosándose con nuevos aportes de dinero que iban cubriendo los pagos a los primeros inversores. Al final, como no había tales inversiones ni tales ganancias reales, llegaba un momento en que los últimos no alcanzaban a recibir beneficios. Seguro que les suena parecido a algo... Sí, así hemos visto caer hace unos pocos años al banquero Bernard Madoff. ¿Les suena el tema de «las preferentes»? Y también hemos conocido la caída de la «burbuja inmobiliaria»... Este capitalismo especulativo que hace daño a la sociedad, nos hace daño a nosotros, simples ciudadanos, y destruye valores esenciales como la confianza y la justicia. Cuando se impone, la gente llega a vender su casa a cambio de poner ese dinero en manos de especuladores. A veces, son los Estados los que actúan de forma similar propiciando con sus políticas este tipo de comportamientos en los que prima la usura sobre el trabajo, en el que el valor de las pequeñas empresas se desmerece y la desindustrialización aumenta. Cuando miramos el mundo que nos rodea es lo que vemos, es más llegamos a la conclusión de que el poder económico domina sobre los gobiernos y el dinero se marcha (como nos explican) a «paraísos fiscales» que nadie parece querer controlar, mientras a la mayoría de la población se le recortan derechos básicos (sanidad, educación, vivienda...) y, al final, entre unos y otros, poco hacen por esclarecer la verdad, es más, la verdad es siempre tan peligrosa para algunos, que cuando surge alguien dispuesto a hablar, a dar nombres, cifras, caso de Julian Assange con WikiLeaks, corre enormes riesgos, y se le tacha poco más que menos de criminal.
Reconozcamos lo esencial, las personas viven tan ocupadas que no pueden estar pendientes de lo que sucede en el mundo, no alcanzan a seguir todas las noticias, sólo cuando hay una crisis, y con un poco más de tiempo por delante, la gente, sorprendida sin duda, como está ocurriendo en España, comienza a comprender los entramados que hay más allá y más acá de la política y que se traduce en casos de corrupción que conocemos,y en los que aún están por desvelarse. El día 23 o 24 de abril de 2013 todo eran buenas noticias para España, probablemente ante el temor de lo que pudiese ocurrir en la convocatoria de la plataforma que proponía asediar el Congreso el día 25, sin embargo, ese mismo día, los titulares de las portadas de varios periódicos en su versión digital decían por la tarde, que la cifra de paro superaba los seis millones doscientos dos mil trabajadores. Recién un par de días después, se comenzaba a reconocer, como dijo la ministra de trabajo que después de seis meses de recesión y sin crear empleo, pocas probabilidades había ya de crearlo. Mientras tanto han sido años de dejar a la gente sin esperanza y sin techo, de intentar comparar a los que exigían derechos con grupos radicales y, sobre todo, de querer engañarla. No es que no se haya dicho la verdad, es que se han dicho mentiras, y, además, se ha llenado el discurso de neologismos.
Es curioso, resulta que cuando por una causa natural (terremoto, inundaciones...) pierdes tu casa, el Estado te ayuda, los políticos acuden a fotografiarse con los afectados, el Jefe del Estado en persona o sus familiares les da la mano, sin embargo, frente a esta estafa generalizada de preferentes y desahucios en una crisis general propia de una guerra, no los hemos visto.
Ahora que todos somos más pobres, quizá exista algún camino. Y aún así, a mí el margen que desde Alemania quieren darnos para nuestra salvación, en una crisis final de austeridad sin inversión que nos han impuesto ellos, me parece ridículo. Lo mismo que a ella le debería preocupar su credibilidad. Porque ¿hablamos de Europa o de Alemania...? Me temo que siempre hablamos de Alemania y de una Europa fantasmagórica que se ha apoyado para imponer sus políticas de austeridad a los países del sur en estudios que estaban equivocados, realizados por expertos del FMI (Fondo Monetario Internacional) y que un estudiante de doctorado acaba de desmontar hace unos pocos días, sin proponérselo, sólo porque formaba parte de su estudio. Y me pregunto: ¿cómo puede Europa, cómo puede España, imponer una política en estudios que se han demostrado falsos? Es fácil, si una autoridad lo dice... Ahí percibimos el fatal condicionamiento que supone una autoridad a la hora de obedecer, tema del que hablaré otro día.
Se reunían ayer los ministros de economía de Alemania y España, y ¿qué ofreció el primero como ayuda para facilitar el crédito a las PYMES (Pequeñas y medianas empresas españolas)?, "la participación de empresarios alemanes como socios de las empresas más competitivas". ¿Es que acaso son las que más lo necesitan? ¿Eso no se llama negocio puro y duro? Verán, las que necesitaban ayuda son las que ya tuvieron que cerrar, y las que lo siguen necesitando, igual que el resto de la sociedad son todas las demás.
Esta visto que Europa, desde hace tiempo es un gran negocio para algunos. Se les da dinero a los bancos españoles para que paguen sus deudas a los bancos franceses y alemanes bajo la responsabilidad del Estado español, es decir de todos nosotros. Mientras tanto, cierran negocios y empresas, y la gente se queda en el paro. Veamos, la mayoría de los grandes supermercados son franceses, compramos muebles a empresas de Europa del norte, los chinos llegan con sus productos, abren miles de tiendas, y se llevan las ganancias a su país. Importamos alimentos que podríamos producir en España, sólo porque para algunos es más rentable la ganancia que obtienen en ese trasiego, mientras nuestros agricultores abandonan el campo.
Hasta la publicidad se ha vuelto tan irónica, que la propaganda de una bebida gaseosa, habla de quiénes nos gobiernan como sillas vacías... Es decir, eso, que está más allá de esas sillas que alguien o algo ocupa de manera invisible.
Estoy segura de que ya ven claro lo que es la Pirámide de Ponzi. El cinismo de algunos llega a tal punto que el presidente de una importante compañía, hay dos o tres compañías que son las dueñas de casi todos los productos que, a través de otras marcas, usted puede tener en su despensa, ha sugerido que es tiempo de privatizar el agua. Por exigir... ¿Qué más quieren? ¿Luego será el aire?
Se puede fallar por acción y omisión. Y es lo que vemos a diario.
Pero ¿qué hacemos cada uno de nosotros? También somos parte de este montaje, de este enorme entramado, de esta pirámide que nos hace creer que si tenemos un título universitario tendremos trabajo o que si se fabrica ropa en España costaría más cara que en otros países, cuando lo único que realmente sucede es que alguien se queda mucho dinero por el camino.
No parecen nuestros gobiernos, ¿son nuestros, realmente?, capaces de luchar contra la deslocalización de empresas, ni de controlar las importaciones, ni de pensar por sí mismos.
Esto es lo que hay. No, hay algo más. Mañana es 1 de mayo, Día de los trabajadores. ¡Qué ironía, haber luchado por tantos derechos, haberse perdido tantas vidas por el camino, y que nos los quiten tan rápidamente!

12 comentarios:

  1. Ahora que todos somos más pobres tal parece que aún no seamos lo suficientemente pobres para algunos, que día tras día parecen esforzarse nuevamente en empobrecernos más. Pero engañar, ya no consiguen engañarnos, gobiernan a su conveniencia; que es justo la contraria a la nuestra.
    Me sigo preguntando hasta cuando será así.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La crisis ha sido como una ventana para ver la verdad. En ese sentido, no podíamos exigirle más.
      Saludos, Bego.

      Eliminar
  2. Estupendo análisis, amiga, de muchas verdades.

    Beso

    ResponderEliminar
  3. Leímos con atención su artículo. Cuánto deseáramos que la realidad que usted plasma fuese otra muy distinta. Le dejamos nuestros saludos y respetos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Isaías, la sociedad está perpleja. Costará mucho salir del pozo en que se ha caído.
      Cordiales saludos.

      Eliminar
  4. Pasan los años y la historia de la humanidad se vuelve a repetir inexorablemente, aquí, allá y en cualquier parte. Muy interesante Pilar. Cariños!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Ozna. En Psicología se suele decir que "la solución" es el "problema", cuando este, tras ser impuesto no rinde sus frutos. Sin embargo, hay caminos y aquí se explica uno, el que siempre se aplicó en estos casos, pero parece que hay sectores a los que no interesa una verdadera solución. http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2013/04/29/el-desastre-economico-actual-era-predecible/
      Saludos.

      Eliminar
  5. Me ha gustado mucho Pilar, realidades y verdades como puños. Sabe que este año me han propuesto meterme en cuatro ventas piramidales de estas, después de decir que no, me tachan de estúpida y de estar perdiendo la oportunidad de mi vida...."tú y tus principios, me dicen" y se quedan tan anchos.
    Ayer hablaba con un escritor sobre el miedo, por un artículo que ha escrito muy bueno y no sé si tengo razón o no...pero estoy convencida de que si no existiera no pasaría nada de esto, ni en España ni en ninguna parte del mundo. Los que tiene el poder y el dinero se aprovechan más si cabe, cuando tienes dificultades, cuando hay hambre, saben que ellos mandan y juegan con el miedo de las personas. Me he enrrollado mucho, creo. Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida amiga, si no hay ya, ahora mismo, unas exigencias comunes de los países a los que se impone estas políticas, mal vamos. Desde luego no es esta la Europa que nos iguala. Me recuerdo afirmando hace largos meses que esta crisis económica era política, hoy no tengo dudas de que es una profunda crisis ética, y la vemos claramente. Fallan los valores de justicia, solidaridad, empatía.
      Un abrazo.

      Eliminar
  6. Excelente Pilar, gracias por este análisis diáfano, y ese punto de vista tan claro y acertado. Como usted muy bien dice, ésta es también una crisis ética, y una se pregunta ante tanta sordidez global, ¿qué clase de personas son las que dirigen nuestras vida? Viendo la alarmante tragedia de tantas familias, y como los poderes que nos gobiernan, día a día se envilecen más, y no hay conciencia, más bien, esto parece un mundo del revés. Sólo prima el poder y el dinero. He leído atentamente su opinión, y esa es la realidad: todo o casi todo podría arreglarse si los poderosos se conformasen con menos, si realmente se repartiera la riqueza con mayor equidad y desde todos los estamentos tanto públicos como sociales, hubiera una voluntad por solucionar los problemas del pueblo. Probablemente, esta crisis aún no ha tocado fondo, y habrá en lo venidero, más pobres, pobres paupérrimos, y ricos mas ricos, y ricos riquísimos...no sé, me pregunto donde están las razones básicas del obrar humano; ¿habrá muerto Conciencia y Razón? Actualmente, todo parece "un juego de despropósitos", como ya dijera Erasmo en su "Elogio de la locura". Saludos Pilar, tenga una bonita semana, y gracias por sus aportes, da gusto leerla.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre actual, la obra que citas de Erasmo. Me pregunto si supieran que el mundo va a acabarse que nos dirían los políticos... Sonrío mientras lo escribo.
      Un abrazo, Clarisa. Y gracias por tu visita.

      Eliminar

Gracias por dejar tu opinión.