© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)


viernes, 2 de marzo de 2012

EL FIN DE LA RAZA BLANCA de Eugenia Rico



Reseña: Pilar Alberdi

Comienza el libro con unas palabras de Isak Dinesen: «Sólo si uno es capaz de imaginar lo que ha ocurrido, de repetirlo en la imaginación, verá las historias, y sólo si tiene la paciencia de llevarlas largo tiempo dentro de sí y de contárselas, una y otra vez, será capaz de contarlas bien».
La obra está dividida en tres partes: Cielo, Purgatorio e Infierno que contienen doce cuentos. Además, dos relatos breves abren y cierran el libro. Algunos están escritos en tercera persona, otros en primera y en segunda.
Los temas de cada apartado, según mi punto de vista, son: en Cielo se trata de personas atrapadas en una situación simbólica aunque dentro de un contexto concreto; en Purgatorio, estamos ante la pérdida de afectos, seres, y objetos; en Infierno, las víctimas aunque señalen al culpable, en última instancia, al menos en cuanto al sentimiento y la conciencia, no serán salvadas.
Hay en estos cuentos un aura de terror, pero sobre todo de dolor.
Tras la lectura, algunos cuentos marcan mis preferencias. Entre ellos, «La línea gris» y «La noche de la Candelaria», ambos situados en tiempos de la Guerra Civil Española, y donde apreciamos el vocabulario propio de la época.
«¡Pobrecito mi hermano!, tendrá tanto frío allí en el cementerio, las tumbas estarán cubiertas de nieve y mi hermano estará allí detrás de un panteón desolado, no recuerdo si escondido ahí para no morir o si definitivamente muerto tras la lápida, no recuerdo, no puedo recordar si que se escondió allí y luego murió, mi hermano que llegó huyendo al Cementerio muerto y se recreo en las lápidas dormidas (...)».
Cuando leemos este cuento, y gracias al efecto de las constantes repeticiones, no dejamos de saber, por su carácter tan literario, que estamos ante un cuento, sin embargo, al final nos tocará profundamente. Además, en ese juego de palabras resaltan como pequeñas joyas varias comparaciones sencillas y que tienen que ver, especialmente, con la presencia de los personajes y cómo acceden o se mueven en determinados espacios.
En otros cuentos, también encontraremos esa apelación a un pasado, siglo XIX, y numerosas palabras («afeites», «enaguas frotadas con lavanda»...) y el detalle de determinadas costumbres y leyes sociales, como la dependencia de la mujer al varón, como era el caso de la disposición de sus bienes. Y esos detalles volverán a marcar la época como es el caso del cuento La gata negra que se recrea en el conocido cuento de Edgar Allán Poe.
Y lo mismo en el cuento «Tren de vida», dedicado a la Tripulación del tren Transcantábrico, relato que, seguramente, tiene relación con el origen asturiano de Eugenia Rico, y donde palabras como «atuendo, damas...» nos llevan a un tiempo que ya no existe.. Es un tema interesante el de este cuento, que comienza así: «Nunca antes habían vivido en un tren. Al principio les parecía imposible. Todo largo y estrecho, como la vida de un pobre,. Caminar siempre de lado, como si uno hubiera hecho algo malo. Y el camino que daba saltos, como si se hubiera vuelto loco. Y eran sólo las traviesas del tren, que subían y bajaban, para acariciar mejor los lomos de la tierra». Y la atmósfera, y el ambiente que se recrea en ese viaje, es también especial.
Estos cuentos están pidiendo alguna clase de justicia humana, de esa clase de justicia que no siempre llega, de esa que se le pide a Dios, o cuando uno es un niño espera de los adultos; ese es el hondo sabor que nos dejan estos relatos o que me han dejado a mí. Porque nunca faltará un malvado y un inocente. Porque al final, como se dice en el último de los cuentos del libro, y que bien podría ser la recreación de uno de los muchos de Las Mil y una noches, «todo se sabe y todo se oculta». Y sabemos que ha sido así antes, hoy y mañana, y también que muchas veces somos nosotros mismos los que nos negamos a saber la verdad, y quizá por eso, nos reconocemos humanos.
Les dejo a continuación la sinopsis de la contraportada, los datos de la autora y un enlace a la Editorial Páginas de Espuma.



La autora:

Eugenia Rico (Gijón, 1972) ha publicado las novelas Los amantes tristes (2000), La muerte blanca (Premio Azorín 2002), La edad secreta (finalista del Premio Primavera de Novela 2004), El otoño alemán (Premio Ateneo de Sevilla 2006) y Aunque seamos malditas (2011), así como el ensayo En el país de las vacas sin ojos (Premio Espiritualidad 2005). El conjunto de su obra recibió la Beca Valle-Inclán de la Real Academia de España en Roma. En 2011 fue elegida “Escritor en Residencia” por el International Writing Programm de la famosa Universidad de Iowa, por donde pasaron Carver o Richard Ford, siendo la primera novelista de España a la que le es otorgado este reconocimiento.


Sinopsis:

El fin de la raza blanca arranca con un estremecedor cuento que se mueve en el fino y desbocado equilibro de una línea gris y se interna en un viaje interior asediado por el estupor, lo absurdo, la crítica hacia un destino que nunca llega. Desde la relación de pareja, la piel y la basura que une a un hombre y una mujer, hasta la miseria colectiva e individual que se esconden detrás de conflictos como la I Guerra Mundial o la Guerra Civil española, Eugenia Rico es capaz de utilizar lo fantástico y cierta dosis de humor para, después, dejar paso a la crueldad ejercida por el poder, aunque sea en nombre de la caridad y el amor. Cielo, Purgatorio e Infierno.

6 comentarios:

  1. Leí hace tiempo La muerte blanca, de Eugenia Rico, y es uno de mis libros preferidos. Me impactó por la hondura de sus palabras y la belleza que reflejan. Creo que es una gran escritora. Tiene universo propio y voz propia.

    No sabía de este libro. Lo apunto para leerlo. Tiene una portada difícil de olvidar.
    Saludos

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  2. Sí, la portada es muy atractiva, y el contenido excelente.

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  3. No conocía a esta autora. Y este libro me ha llamado mucho la atención. Los relatos me suelen gustar mucho. Y si encima unes terror, dolor, guerra civil,... Lo tengo que leer!
    Excelente reseña!
    Besotes!!!

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  4. Me llamó la atención el título. Creí que trataba de genética y me he encontrado con un libro de relatos. Por lo que dices en tu reseña es una escritora con un amplio bagage en el mundo de las letras, ya en los extractos se percibe su calidad literaria. No la conocía, como desde aquí desconozco gran cantidad de valores literarios españoles, pero la tendré en cuenta.
    Muchas gracias por la hermosa reseña, Pilar, como siempre.
    Un beso,
    Blanca

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  5. A mí me pasa lo mismo, Blanca, me gustaría saber más de la literatura latinoamericana actual, y es siempre grato descubrir un libro bello, sea de donde sea. Habrá que conformarse. Pero, a veces, como bien indicas, un párrafo, puede ofrecer una riqueza tal que ya se percibe el contenido.
    Un abrazo.

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