© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)

martes, 3 de abril de 2012

"LA PASAJERA" DE PERLA SUEZ




Reseña: Pilar Alberdi

Recibí este libro, La pasajera de Perla Suez, gracias a otra escritora argentina, Violeta Balián. A mí esto de que un escritor se preocupe por la obra de otro escritor e intente darla a conocer allí donde sea posible, me conmueve. También lo ha hecho el libro, y no porque sea dulce ni suave. Digo que me ha conmovido porque dos días después todavía sigo pensando en él.
En esta obra hay un río, uno de los grandes ríos argentinos del norte, hay unas islas, y unos pocos personajes. Les explico mejor: la historia comienza con la muerte de un almirante, uno de los tantos militares que se dedicaron a alimentar el sueño de guerrear con los vecinos (chilenos), después de haber acabado con la democracia argentina. El resultado más de 30.000 desaparecidos, niños robados a sus verdaderas familias, dos millones y medio de argentinos marchándose al extranjero, el ejército movilizando a miles de bisoños soldados hacia el sur. El libro no se demora en estos hechos conocidos, pero basta una frase del militar indicando que hay que limpiar la patria tanto dentro como fuera, para que antes de que se de la fecha exacta en que suceden los hechos, sepamos que puede tratarse de los años que van de 1976 a 1979, época de terribles dictaduras. Y , efectivamente, este último año es el que refleja la historia.
Los personajes son: el fallecido almirante, su esposa, dos hermanas que trabajan en la casa, una como sirvienta y otra como cocinera, y el chófer. Estos últimos pertenecen a la clase baja, en un país que tiene muy en cuenta la división de la gente en estamentos o clases sociales. También pertenecen a esa categoría que algunos despectivamente llaman «negros», es decir, indios o descendientes de los indios.
La obra está dividida en tres partes, que bien pudieran representar actos como los de teatro, porque al final, además, se ofrece un Reparto. En ese reparto, aparecen: Tránsito, la sirvienta; Lucía, la cocinera; Ortiz, el chófer; La señora, esposa del almirante».
El texto se mantiene distante con los hechos y lo consigue. Aquí no se regalan palabras bonitas al oído. Hasta parece que esa forma de hablar tan dura, tan propia de gente con poder, se hubiese trasladado, hubiese sido aprendida por los inferiores, especialmente, entre las hermanas que se maltratan entre ellas, y en especial en Tránsito con la señora. ¿Acaso ellos son como una familia? En cierto sentido sí. También lo es un país.
Este libro se llama La pasajera, pero también podría haberse llamado El secreto o, simplemente, Tránsito. El problema de todos los secretos es que, aunque no se digan, se escuchan. ¿Qué fue aquello que se estaban diciendo su hermana Lucía y su madre, y que no se le podía contar a ella, a Tránsito? Eso son los secretos: hilachas del tiempo, palabras que de tanto ocultarse se acaban sabiendo...
La muerte del almirante tambalea la vida de los habitantes de la casa. Sufrirá las consecuencias su mujer, pero también los demás personajes.
Atada hasta el final de sus días a la madre, madre simbólica, Tránsito es el único personaje que busca volver al pasado. Y de alguna forma, lo consigue, ¿no tiene algo de canción de cuna el río cuando golpea la embarcación que la llevará más lejos...? ¿No parece el cruce del Averno? ¿No oculta ella entre sus ropas las dos monedas para el barquero?
Para mí hubo dos momentos esenciales en esta lectura, la pregunta que se hace la sirvienta en la página 114, no la voy a revelar aquí, pero que tiene que ver con la señora, y el final. Recuerdo perfectamente que pensé: «¿Qué es esto?» Ahora ya lo sé, este libro La pasajera de Perla Suez, es algo que te deja pensando, que acaso avanza como las aguas de un río... hasta llegar al corazón de cada uno, a la solitaria isla en que nos hemos convertido.
Será un libro que conservaré con mucho cariño, por dos razones, por el detalle del envío y porque sé que aún lo reeleré más veces.

Palabras de la contraportada:

«Así como el río corta la tierra, Perla Suez atraviesa y surca la vida de la vieja y cansada Tránsito. En ese cauce, se entretejen imágenes, voces. El río crece, las palabras se vuelven indomables. Todo se divide en odio y amor, en lealtad o traicción, en inocencia o culpa, en instinto o estrategia.

En la casa en la que Tránsito ha servido ciencuenta años todo parece en orden: el mismo silencio, la misma aparente condescendencia. Pero en la intimidad de sus paredes se refugia un grito ahogado y se reproduce, oculto, el acto más desesperado de la tragedia humana. Tránsito quiere volver a su casa pero antes deberá saber de qué lado del río se encuentra.

Un Delta ya mítico es escenario y protagonista de esta historia poderosa con la que la autora de Trilogía de Entre Ríos vuelve a sorprendernos».

La autora:

Perla Suez nació en Córdoba. Es Licenciada en Letras Modernas y fue becaria de los gobiernos de Francia y Canadá. Fue Directora del Centro de Difusión e Investigación de Literatura Infantil y Juvenil de la revista Piedra Libre. Ha publicado, entre otros libros, Memorias de Vladimir, El árbol de los flecos, Dimitri en la tormenta y Los tres pajaritos. Ha recibido, entre otras distinciones, la Mención Especial del Premio de Literatura Infantil José Martí, el White Ravens, y el Premio Octogonal de París. En 2006, Norma publicó Trilogía de Entre Ríos en donde se reunieron tres de sus novelas: Letargo (Norma, 2000), El arresto (Norma, 2001) y Complot (Norma, 2004) finalista del Premio Grinzane Cavour. La trilogía fue publicada en inglés por The University of New México Press., Estados Unidos (2006), y actualmente está siendo traducida al italiano, al alemán y al francés. En 2007, la autora ganó la prestigiosa beca de la Fundación John Simon Guggenheim con cuyo apoyo escribió La pasajera.

5 comentarios:

  1. Me dejas con el deseo de leerlo, amiga, con tu estupenda presentación.

    Gracias por compartírnosla.

    Parabienes

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  2. Gracias, Pilar....la reseña es espectacular...acabo de recibir noticias de Perla y está muy emocionada...un abrazo, Violeta

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  3. Gracias José, gracias Violeta. Yo también me quedo con el deseo de leer más libros de Perla Suez, esa Trilogía de Entre Rios, por ejemplo. Gracias,Violeta, sin tu intermediación, habría sido imposible esta lectura.
    Abrazos.

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  4. La generosidad de tu comentario habla muy bien de la autora, del libro y de ti, Pilar. Le memoria se suele construir principalmente a través de la literatura, que se introduce en los intersticios en donde la historia académica es inoperante.
    Espero hacerme de un ejemplar para leerlo.

    Un abrazo enorme.

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  5. Felicidades por la reseña, Pilar. Invitas realmente a la lectura de este libro.

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