© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)

martes, 8 de mayo de 2012

CASI TAN SALVAJE



Reseña Pilar Alberdi

Casi tan salvaje de Isabel González. Se abre el libro con dos escogidas frases de José Caballero Bonald y Roberto Iniesta. La primera dice: «Abro otra vez la puerta y salgo al mismo incorregible futuro del que vengo. Se dignifica en la distancia el caos; de cerca, es un maldito basurero de normas». La segunda: «Sueña con su calavera y viene un perro y se la lleva».
Cuando una termina de leer el libro se da cuenta lo bien elegidas que están esas frases.
Los relatos de Isabel González me atraparon. Los primeros tienen esa distancia con las cosas que, justamente, las torna cercanas. Era como acercarme a algún cuento de Juan Farias de los que escribió para niños, ¿para niños? Ahí tan cerca, ahí tan lejos. El milagro.
Se inicia el libro con el relato No es amor lo que se pide. ¡Qué buen título! Un relato de página y media. Habla una madre en primera persona. Mira a sus niños, mira todo lo que tiene por hacer, el trabajo al que acudir, sus ocupaciones diarias, cómo se le va la vida...Es una lucha por conformarse. Se conforma. Y es tan corto el cuento... Pero no necesita más palabras. Para decir lo imprescindible, parece gritar la autora, con pocas palabras basta. Sirvan a modo de ejemplo estas frases:
«No es amor lo que se pide. Son muchas cosas pequeñas y sin descanso. Una tras otra. No sé por qué lo llaman amor. No sé por qué no lo llaman muchas cosas pequeñas y sin descanso».
Eso es lo que tienen los relatos de Isabel, frases, algunas que lo dicen todo, y tan simples... Como dardos, van directas al blanco.
Así comienza el segundo cuento de título: El establo. «Lo esperó durante horas en un establo del año dos mil diez. Sin abrir el bolso con la ropa interior negra. Lo esperó así, sentada al borde de la cama, con las piernas juntas y el bolso sobre las rodillas. Lista para coger el autobús a una ciudad extraña». Esta escrito en tercera persona, pero cómo nos lleva directamente a los pensamientos de la mujer, casi nos parece que estamos oyendo un texto en primera persona. Eso también es magia. Es verdad que se hace con palabras, pero no cualquiera.
En Material a aportar por el alumno. Gomaespuma para prótesis y deformaciones hay una pregunta que resulta especial, y cuánta verdad contiene, si la extrapolamos, además, a otros temas. Dice: «―¿Quién es más manco? ―le pregunté―¿El que pierde una mano o el que nace sin ella?»
Y, nos conformaríamos con esa frase, pero fíjense en esta del cuarto cuento: «Y no escoger es querelo todo». Y ¿acaso no es verdad? El cuento se titula: Por el Este y en el Oeste. «Sus padres se miran. Así funcionan sus padres. Ahora lo comprende. Sus padres no son materialistas. De nada sirve pedir un vaso. Un abrigo. Una moto. Lo que funciona es tener sed, padecer frío, no llegar a una cita con la chica de los pezones rosas. Y entonces sí. La materia que satisface al espíritu».
Hay algo en estos cuentos de las escritoras norteamericanas, de Anne Potter, por ejemplo. El ambiente cáustico. Esa especie como de grandes extensiones, de familias solitarias, de inmigrantes que hacen su vida en lugares casi despoblados... Las pequeñas traiciones cotidianas, el dolor creciendo con uno para siempre en el País de Nunca Jamás.
«Los nombres son más bellos que las cosas» escribe en el cuento titulado La cuna. Si, tantas veces lo son. Pero hay que decirlo, para quedarse libre de los nombres o atados a ellos para toda la vida. Dice: «Compré todo lo necesario para amarte». Pero, a veces, no es bastante... «Te he regalado tantas veces la misma cosa... La misma pluma envuelta en Navidad y vuelta a envolver la Navidad siguiente; el mismo disco de Eric Clapton remasterizado por otra compañía; un beso igual a otro beso y, en tu sexo, siempre los mismos labios».
Y no son ni dos ni cuatro cuentos, son veintiún cuentos. La autora en uno de ellos habla de la «esclavitud de las palabras» tan sumisas, a veces; tan rebeldes siempre; pero hay algo que escapa a ellas, y es esto, lo que hay en este libro: vidas oprimidas, cotidianas, tan nuestras...
Un gran libro de relatos. Lo recomiendo especialmente.
Les dejo aquí el enlace a la editorial
Páginas de Espuma


La autora

Isabel González González (1972) creció en una gasolinera a las afueras de Ejea, un pueblo de Zaragoza, se licenció en Periodismo y desde hace más de quince años, reside en Madrid donde se gana la vida como infografista. Dibuja y escribe. Es profesora de microrrelatos y algunas de sus minificciones se han publicado en las antologías Por favor sea breve 2 (Páginas de Espuma, 2010), Relatos en cadena (2008, 2009 y 2010) y Parafilias ilustradas (2010).


Presentación

Este primer libro de Isabel González disfruta del ritmo del cuchillo y del aire en un afán por reconstruir y apuntalar primero para derribar después. Sus personajes luchan por la supervivencia en condiciones adversas, en un campo de batalla que es tanto el propio cuerpo como el paisaje que lo rodea. Alma y fuerzas elementales se dan cita en cada palabra. En sus cuentos no es amor lo que se pide pero se compra todo por amor. El lector desprovisto de presuposiciones no descansará. Isabel González, tampoco, casi tan salvaje y toda una colisión.

“Si algo nuevo se puede encontrar en la literatura actual es la voz de estas mujeres jóvenes que retuercen los viejos temas hasta iluminarlos con un fulgor nuevo. Escritura potente, descarada, nacida de una fuerza elemental donde cerebro y pasión se trenzan. Poética y genital. Si algo nuevo había que decir son estos cuentos, si algo esperábamos los lectores es el deslumbramiento que produce una generación a la que pertenece Isabel González”, Clara Obligado
“Las frases cortas de Isabel, sus imágenes, tienen algo de dentellada por sorpresa, de clavo que atraviesa la carne y nos recuerda, a cada golpe, lo que significa estar vivos. Cuidado, lector, si entras en estos cuentos, porque saldrás temblando”, Patricia Esteban Erlés
“Admiro a Isabel González por su capacidad de hacer alta literatura con las mínimas torpezas cotidianas. Su escritura inesperada, original, nos demuestra que la imaginación está aquí, en este mundo, acechándonos. Me siento muy honrada de darle la bienvenida a su primer libro”, Ana María Shua

Ficha técnica

Casi tan salvaje de Isabel González
152 páginas Voces/ Literatura • 168
ISBN: 978-84-8393-095-3 24 x 15 cm 13,46 / 14 €

4 comentarios:

  1. Muy bna reseña, amiga, gracias por compartírnosla.

    Beso

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  2. Gracias, José. Como tú y yo somos poetas, sabemos cuánto supone una frase en la que quepa un universo simbólico completo, igual y distinto a la vez, para los lectores.
    Un abrazo.

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  3. Gracias, Pat. Es fácil hacer buenas reseñas con libros tan especiales.
    Un abrazo.

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