© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)


viernes, 1 de junio de 2012

LENGUAJE NO SEXISTA


Por: Pilar Alberdi

Se me había pasado el tiempo sin que pudiera dedicar una entrada a la declaración de la Real Academia sobre las guías no sexistas que elaboraron varias instituciones.
Al leer el texto me incomodó ver que se nombraba a escritoras que utilizaron el “genérico masculino” y me pregunté si acaso habían contado con su consentimiento para ser citadas de esa manera, porque no me cabe duda como mujer y escritora que todas ellas, también la científica que se nombra, estaban inmersas en el lenguaje de la época, y que, mal que nos pese, aún estamos porque queda mucho por hacer.
Hace ya unas décadas, cuando tras la dictadura se pasó a la democracia, se aceptó en España el femenino para algunas profesiones, como fue el caso de las correspondientes a ingeniero/ingeniera o médico/médica. Y recuerdo perfectamente que esto molestó a muchas mujeres que tenían esas profesiones. Yo pude oír sus declaraciones en los medios de información. ¿Por qué? De manera inconsciente, ser médico aunque mujer suponía haber alcanzado ese escalafón, el de la esfera pública, en el que se movían los hombres, el del poder. Y el simple cambio a médica, quizá les parecía que las rebajaba porque volvía a recordarles su feminidad o el papel asignado a las mujeres, que en términos de profesión se llamaba en el DNI «sus labores», es decir, ser esposa, madre, criar de los hijos... Quien tenga dudas sobre lo que acabo de decir, si ha visto la película La dama de hierro sobre la vida de Margaret Thatcher, lo comprenderá fácilmente, porque el mundo de la mujer y el de los hombres estuvo mucho tiempo separado, salvo para algunas profesiones de servicios sociales como maestras, comadronas o enfermeras... En España y sin acceso a una democracia ni siquiera había políticas, en el sentido actual o en el que hubo en la II República, pero había esposas de gobernadores, alcaldes, etc. Se era «la señora de...»
Ahora, aquellos hechos han sido casi olvidados, la presencia de la mujer ha aumentado en las universidades y en el empleo, y a mí me alegra saber que aunque la Real Academia vaya como los caracoles, muy lentamente, hay una sociedad en activo que desde las asociaciones de mujeres, las comunidades, los colectivos feministas, las universidades, los sindicatos, o diversos sectores de la administración... perciben la necesidad de hacer visibles a las mujeres.
Pretender que la lengua es del pueblo y que queda de ella lo que este acepta, es ilógico. La lengua la marca la época, las costumbres, los aportes de otras palabras extranjeras que se van sumando; la política, tanto interior como exterior. Inciden demasiados elementos como para afirmar que algo tan peculiar como la lengua es el resultado de lo que acepta el pueblo.
Cuando yo escribo, cuando una mujer escribe, tiene que plantearse tantas veces mil preguntas para hacer que ese texto parezca más femenino o buscar la manera de escapar a un "genérico masculino" abusivo que no incorpora a la mujer. Pero no es sólo eso, yo como mujer, tengo que ver cómo explico el mundo desde este lado... Por decirlo de algún modo. La apertura hacia lo sensual y sexual también debe estar contada desde nosotras. ¿Podríamos negar que hemos escrito una literatura masculina? ¿No es acaso la que leíamos...?
Conciencia de la mujer, visibilidad de sus sentimientos, de su deseo, de su estar en el mundo como mujer trabajadora, como madre. En fin, en sus mil aportes. Eso es lo que tenemos que contar, pero desde el “nosotras”. Y no es fácil. Esta determinación nos obliga a un replanteamiento constante.
Se suele decir que todo cambia para que nada cambie. Yo creo que ha cambiado mucho... Y en España ha habido numerosas leyes en apoyo de la mujer. Pero aún queda más para lograr. Soy consciente de lo mucho que me preocupa este tema cuando tengo que hablar en público, especialmente, cuando hay niñas o mujeres. Me doy cuenta del esfuerzo que pongo para nombrarlas o para hablar de los personajes femeninos de mis obras. Por eso no me resulta extraño, que sea precisamente desde algunos sectores como los colectivos nombrados, en donde hay que hablar o atender al público y en los que, además, hay una alta representación de mujeres, en donde se han propuesto estas guías no sexistas.
Hacer visibles a las mujeres en el lenguaje hablado o escrito, no es difícil, pero exige responsabilidad. Y muchísima es la que debemos asumir como escritoras con respecto a estos temas.



Les dejo aquí varios enlaces que les servirán para ampliar esta información: el modelo de guía no sexista de la la UNED; un artículo de la catedrática Mercedes Bengoechea; y el texto firmado por los académicos en el que se critica a las guías e incluso a la formación de las personas que las crearon.
(La foto que acompaña esta entrada es de la portada de la Guía no sexista de la Asociación Simone de Beauvoir).



Ejemplo de Guía no sexista de la UNED
http://portal.uned.es/pls/portal/docs/PAGE/UNED_MAIN/LAUNIVERSIDAD/VICERRECTORADOS/GERENCIA/OFICINA_IGUALDAD/GUIA_LENGUAJE.PDF

Artículo de la catedrática Mercedes Bengoechea, filóloga: “El castellano es sexista”
http://noticias.mujer.es/ocio-y-cultura/libros/mercedes-bengoechea-filologa-el-castellano-es-sexista_4r81Ctomv3xkMD8PdbE6I6/

Lectura completa del documento firmado por los académicos
http://cultura.elpais.com/cultura/2012/03/02/actualidad/1330717685_771121.html


19 comentarios:

  1. ¡Hay tanto que decir de este tema! Seguimos en un a sociedad machista, a pesar del cambio progresivo de mentalidad estamos a años luz de la igualdad... Las mujeres seguimos llevando la casa a pesar de trabajar fuera. Ayer mi hijo de catorce años dijo: "¡si la chica se va yo arreglo lo que haga falta de la casa, pero que Irene (su hermana) limpie con mamá!" Eso es un reflejo de lo que ven...
    No sé qué decir acerca de si escribo de manera sexista o no. Mis novelas siempre están protagonizadas por mujeres luchadoras, ¡quizás eso ayude!
    ¡Un beso Pilar!

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  2. Gracias, Pilar! Una ponencia excelente y puntual. Naturalmente una termina escribiendo sobre la eterna de nuestros personajes femeninos y nuestra experiencia de género.
    Un gran abrazo,
    Violeta

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  3. Que maravilla leerte! Y mas aun cuandontocas este tema tan sensible que no deja de ser molestonpara muchas personas que lonconsideran irrelevante. Soy u a convencida de que "Lo que no se nombra NO EXISTE" ....Esto es tan real y aun muchísimas mujeres no lo valoran!!
    FELICIDADES Pilar! Por todo lo que has escrito (aunque aun no lo leo aun) pero el ser una mujer escritora y ademas solidaria con los temas de genero me causa mucha emoción...Este es un tema que yo vengo reclamando desde hace tiempo y en mi querido Mexico aun resulta Incomprensible, comenzando por los medios y líderes de opinión....Hay mucho por hacer pero hay que hacerlo YA! ....Gracias por ser una mujer que nos inspiras a otras mujeres sembradoras de sueños femeninos!!

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  4. Querida Pat, tienes razón. Los niños reciben constantemente en sus hogares, en los colegios, a través de la televisión los modelos de lo que es ser mujer u hombre. Y, aunque nos pese, nosotras somos parte de ese modelo.
    Las mujeres de tus obras son fuertes y decididas, con iniciativa en múltiples aspectos.
    Yo creo que al final, todo se acomoda, y que los hijos se van por la vida con lo más cercano, lo que dimos o no como padres.
    Un abrazo, Pat, y mil gracias por dejar tu comentario.

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  5. Querida Ana, esa es la gran verdad, que lo que no se nombra no existe. En esta vida para cuando una o uno se da cuenta de las cosas, se ha hecho mayor. Antes, vive a las corridas para estudiar, para conseguir un trabajo, para formar una familia...
    Yo siento que en España se hizo mucho para cambiar el modelo, y que si hubiera sido fácil ir contra las costumbres heredadas no se habría necesitado de leyes. Por lo tanto, para mí está claro que sin mujeres y hombres que actuén en política y estén decididos a hacer esos cambios es imposible llevarlos a la práctica. Aquí y lo es también en otros países e incluso en el Parlamento Europeo está garantizada por ley, con una cuota de participación, la presencia de las mujeres en los parlamentos. Que se tenga que manetener esto por ley, ya nos habla de la dificultad que supone.
    Será un largo camino, pero México, llegará el día en que también lo consiga.
    Duele oír lo que sucede en ciudades como Juárez, ese feminicidio constante; también la enorme violencia general, los asesinatos de periodistas, los secuestros... Algo tiene que cambiar en México, sin duda, porque lo que el mundo ve, ustedes lo sufren continuamente.
    Un abrazo, Ana.

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  6. Es tal cual, Violeta, además de todas las preguntas, siempre tenemos que sumar la de nuestra género, incluso a la hora de utilizar las palabras que nos nombran o que nos ocultan.
    Pero ahí estamos, presentes, y dando la batalla...
    Un abrazo.

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  7. Creo que tratas un asunto muy importante de una forma bastante más coherente, sosegada y directa de lo que lo han hecho en otras ocasiones políticos que, tratando de arreglarlo, en realidad lo han convertido en algo grotesco. Salvo honrosas excepciones, muchas mujeres políticas no han reivindicado su femineidad o su naturaleza de mujer, sino el cargo para el que fueron nombradas. No sé si me explico. Cuando han tratado de rellenar ese hueco ancestral que sin duda ha tenido nuestra sociedad durante siglos, lo han hecho con zurcidos grotescos, sin calado, cabreando a la sociedad con ese "miembras" y otras tonterías semejantes. Además de la mujeres que tratais de elevar a la mujer a la categoría que se merece, existen muchas otras que se resisten a hacerlo. El caso de México que tan tristemente nos asalta cada día, es una muestra de ello. la mujer en México probablemente sea más machista que el hombre.

    Espero que se entiendan mis comentarios. Soy de los que creen que la mujer merece mucho más respeto y poder que el que ostenta, y no entiendo ni entenderé nunca que no sea así. No veo mujeres ni hombres, sino personas. También es verdad, y eso lo he vivido, que las zancadillas más grandes que he visto en el terreno laboral, se las han puesto más veces las mujeres a sus propias compañeras que los hombres. Algo tiene que cambiar, empezando por vosotras mismas.

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  8. Excelente artículo Pilar. Felicidades. Es un tema que siempre levanta vendavales, pero necesario

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  9. Desde niña me tocó ver la diferencia entre los hombres que trabajaban, y las mujeres que "solo cuidaban de la casa".
    Se suponía que "no trabajaban", y no paraban en todo el día. De limpiar, de cocinar, de lavar, de planchar, de cuidar los animales y cultivar la tierra.
    Desde niña admiré a las mujeres, que calladas, me hicieron saber que lo suyo sí era trabajo, un trabajo tan arduo que no tiene horario, se extiende todo el día hasta bien entrada la noche.

    Me ha gustado esta entrada.
    Besos

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  10. Soy PERSONA, mujer, madre, tutora, profesora y jefa (y no jefe) de estudios. Por ello no soy ni más ni menos que otra PERSONA, hombre, padre, tutor, profesor y jefe (y no jefa) de estudios.

    Reflexiono y pienso en mi prioridad: "ser persona", pues bien, como lo principal es ser PERSONA (gracia me hace ... tiene género neutro) creo que nadie (uhmmmm, también género neutro) tiene que estar por encima de nadie, a menos que se rija por los cánones de las "personas" que vivían en el paleolítico, es decir ... los de la pilila mandan, las que no tienen pilila obedecen...

    Ayyyyyyyy, cuanto cromagnon suelto anda por el mundo!

    Cuestión de evolución...

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  11. Creo que la única diferencia que existe entre el hombre y la mujer es la fisiológica, de lo que puede derivar que emocionalmente también tengamos reacciones y sentimientos distintos, no superiores, ni inferiores, solo distintos. En todo lo demás, somos PERSONAS. Con plena capacidad para realidad cualquier tarea en el área profesional, en el ámbito privado, etc., etc. Estoy plenamente de acuerdo con Jaime, somos nosotras mismas las que mayores impedimentos hemos puesto y ponemos a nuestra plena realización como personas. Un beso.

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  12. Querido Félix, no sé la verdad cómo son las mujeres méxicanas en general, pero aquí, en esta serie de comentarios tenemos la presencia de una de ellas, Ana Schwartz, que no se cansa de llamar la atención sobre temas que necesitan cambios, pero ya. Estoy segura que en México hay más mujeres como ella, sólo que todavía no se las escucha.
    El acoso en el trabajo es un problema que atañe a mujeres y a hombres; habría que saber los motivos. ¿Individuales, de grupo, sociales como la falta de trabajo? Seguro que encontramos la respuesta. Supongo que a los hombres se les enseñó a guerrear contra otros hombres, los enemigos de la tribu; mientras que a las mujeres se les enseñó a competir entre sí para conseguir un buen casamiento, es decir, al mejor guerrero.
    Las mujeres hemos mejorado mucho nuestras posibilidades de avanzar. Hay leyes que nos protegen. No hace tanto iban a la cárcel por pedir el voto. Ya no es obligatorio casarnos... ¡Qué lejanas parecen las obras de Lorca: "Yerma", "La casa de Bernarda Alba". Pero eso ocurrió habe bien poco.
    Ya ves,Félix, que por estos caminos si me dejan hablar, ya no regreso...
    Les dejo un enlace a un artículo de la escritora Elvira Lindo, ella cuenta ahí, ese día en que la despidieron del trabajo porque estaba embarazada, es un artículo excelente, y lo acompaña la foto de la ex ministra de Defensa, embarazada, y asistiendo a un acto militar. El enlace es: http://elpais.com/diario/2008/05/04/domingo/1209871838_850215.html

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  13. Muchas gracias por tus palabras, Marlene. Hay que contar conque estamos casi en luna llena y eso también altera los ánimos.
    Un abrazo.

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  14. Bego, qué razón tienes, y en aquella época, ¿hace veinte años, tal vez un poco más...?, no se podía ir al supermercado a comprar una bolsa de verdura ya preparada para hacer una ensaladilla rusa, ni otro tipo de congelados; ni había lavavajillas, ni... El otro día comentaba yo el libro de una escritora de relatos, en el que la autora se preguntaba "¿por qué lo llaman amor?" cuando en realidad es un tiempo hecho de pequeñas cosas. ¡Oh! Acabo de recordar que no había pañales deshechables... ¡Vaya! ¿Y en las épocas de nuestras madres y abuelas...?
    A una generación sigue otra.Y es que hablamos de lenguaje no sexista. Pero resulta que el lenguaje también está en los actos y en lo que la sociedad e incluso el progreso permite hacer.
    Hay un filósofo francés, Jacques Derrida, ya fallecido, resulta a veces un poco difícil de leer, que habló de la "deconstrucción del lenguaje", ¿qué se quiere decir realmente cuando se dice tal y tal otra cosa? ¿De quién es ese discurso?
    El que sabe hacer buenos diálogos en literatura mira a la vida... Y entonces se da cuenta que lo importante, lo realmente importante de los mensajes que se da la gente, es lo que se oculta, lo que no se dice, lo que se esconde entre las palabras.
    Un abrazo, Bego.

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  15. Núria, un gusto tu visita... Sí, lo de la pilila... Ha estado bien... Si Freud hubiese sido una mujer, el psicoanálisis, seguramente, habría incidido en otros aspectos. Pero él también cayó en el tópico antiguo de los grandes penes y la fertilidad como seguridad del sustento de los mayores.
    Desgracidamente, nuestro pensamiento sigue siendo el de una persona europea, de género masculino y blanca. Y el lenguaje también.

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  16. Muchas gracias Koncha por tu comentario. De repente, me he quedado pensando en la relación con nuestras madres, con quienes habremos adquirido un tipo de comportamiento de confianza o desconfianza que luego hemos volcado hacia las demás mujeres. A los hombres también les sucede.
    Un abrazo y gracias por participar.

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  17. Me considero antes que nada una persona. Hombres y mujeres son necesarios, pero eso de adaptar cada frase que digamos al femenino, es más un maquillaje que una manera de ser. Entonces yo debería haber dicho:
    "Me considero antes que nada una persona. Hombres y mujeres son necesarios y necesarias..."
    La verdad, no me agrada. No por cambiar nuestra forma de hablar cambiará el rol de la mujer. ¿O acaso hay hombres que paren? ¿Y hay mujeres que hacen trabajos tan pesados como los hombres? dirán que sí. Pero son excepciones.
    Las mujeres nos hemos caracterizados por ser creadoras de vida, amas de casa, escritoras, excelentes trabajadoras y criadoras de nuestros hijos. Y otra cosa: En la mayoría de mis novelas los protagonistas son masculinos, inclusive cuando escribo en primera persona. Y no creo tener tendencias masculinas. No me gustan las historias románticas ni los papeles rosa de las novelas en las que las mujeres son una cortesanas que solo subyugan por su belleza. Las mujeres de mis novelas son normales, gordas, fuertes, hasta feas, pero con personalidad y muy femeninas.

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  18. Querida Blanca, todo son opciones. A mí me queda claro que debajo del título que dio origen a esta entrada y que ni siquiera me corresponde, no lo he inventado yo, ni he colaborado en esas maravillosas guías, hay mucho por escarbar. Una de las pruebas es la cantidad y la calidad de los comentarios que ha despertado.
    He leído las Guías y me parecen de gran ayuda, especialmente, como llamada de atención sobre nuestras costumbres y sobre lo difícil que es cambiar. Hay formularios administrativos penosos, y aquí la mujer que iba a denunciar una agresión, en el pasado era mal atendida. Hoy se sigue matando mujeres... Así, tan grave. Al años son docenas, cientos... Y estamos en Europa.
    Por mi parte seguiré en ello.Intentando darme cuenta de las cosas... Topándome con mis propias contradicciones, que son muchas. Esta madrugada subí a Amazon una recopilación de seis cuentos infantiles. El título: "Cuentos para niños". En la portada no cabía más. ¿Quizá tendría que haber hecho un esfuerzo para poner "Cuentos para niñas y niños"? Me conformo conque dentro hay cuentos como "El año que Mamá Noel repartió los regalos de Navidad", una historia escrita hacia 1999 cuando recién se comenzaba a hablar en España de estos temas no sexistas. Un aporte sencillo. Gustó mucho en los grupos de escritoras y escritores de LIJ (Literatura infantil y juvenil) en los que yo me movía. Y también está "Abuelita niña", otro aporte hacia el cariño de las madres y de las abuelas, hacia la comprensión de la infancia, esa edad tan difícil. Cuando visito colegios y en esos encuentros realizo alguna lectura, los niños se ríen mucho con este cuento, que es además tan corto, pero tiene un final que les encanta. (Continúa)

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  19. (Continuación)
    Yo voy así, Blanca, con muchos temas, a trompicones. Pero me doy cuenta que con la edad el respeto que tengo a las mujeres ha mejorado, las veo más allá de los estereotipos que a veces representamos, las siento conmigo, en mí, no sé cómo expresarlo. Quisiera poder decirlo mejor, tal vez en otra ocasión lo consiga. Mujeres que arriesgan su vida con cada parto y lo hacen con amor.
    En cuanto a los hombres creo que puedo decir lo mismo, tengo un esposo y unos hijos estupendos, ellos cocinan, limpian, en fin... Son hombres que colaboran, hombres sensibles. Viven en el tiempo que les corresponde. Y mi hija también, muy independiente pero madre, a la vez.
    Y no dudo que la vida de los hombres sea sacrificada. Yo sé lo que es ir al trabajo todas las mañanas y volver tarde y apenas tener tiempo para nada. Y esa enorme responsabilidad de sacar adelante la familia y de que el trabajo sea lo primero. No en vano, luego, la jubilación en cuento llega les pasa factura y muchos enferman o mueren porque ya no se sienten útiles, y esta cifra es, desgracidamente muy alta.
    Luego también pienso que las cargas no sólo son físicas para las mujeres, pero no dejo de pensar en las mujeres del siglo XIX luchando para poder trabajar, recuerdo a Colette, gran escritora y periodista diciendo que la moda femenina tenía que cambiar, porque con esos vestidos, sombreros y calzados las mujeres mal podían sumarse a la vida laboral; pienso en las mujeres africanas y de tantos otros lugares yendo a buscar agua todos los días, moliendo el grano con palos o piedras, pariendo solas; pienso también en nuestras abuelas o bisabuelas lavando la ropa en los ríos, hirviéndola para que quedase más blanca en grandes calderos; pero no sólo están las cargas físicas sino también las psicológicas, incluido ese maltrato verbal, no sólo de la pareja sino entretejido en el entramado social.
    Aquí en España hay mujeres mecánicas, táxistas, policías, militares, pilotos de aviación, conductoras de autobuses y de camiones, las he visto trabajando en las minas, como albañiles, jardineras... En las ciudades olvidamos el campo, tantas mujeres como trabajan allí en trabajos bien duros y muchas veces con pocos derechos, aquí se regularizaron hace bien poco para ellas, en ese sentido, ya que normalmente cotizaba el cabeza de familia, un poco por aquello de que el campo da poca ganancia, la mayoría se la llevan los intermediarios y cotizar para todos en la Seguridad Social, imposible.
    Un beso, Blanca. De verdad es un privilegio personal que algunas de nosotras tengamos esta vida fácil que tenemos. Al menos, yo la tengo. Si digo lo contrario, miento. Me levanto a las 5:30 de la mañana y no me acuesto antes de medianoche, pero sigue siendo una vida fácil. Tengo tiempo para pensar, incluso para escribir, un pequeño jardín y hasta una playa cerca.
    Un abrazo, amiga.

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