© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)


lunes, 13 de agosto de 2012

LA MUERTE EN VENECIA



Relecturas de verano

Por: Pilar Alberdi

La novela La muerte en Venecia de Thomas Mann atrapa al lector de tres maneras: por su calidad literaria, el especial ambiente en el que se desarrolla la historia, y el tema.
La obra se presenta escrita en cinco capítulos. El protagonista es un escritor, Gustav von Aschenbach, quien vive en permanente crisis existencial. Su perfeccionismo lo lleva a compararse constantemente con sus antepasados, convencido de que aquéllos no aprobarían sus méritos, sus pensamientos, sus acciones ni sus sentimientos. Se trata, sin embargo, de un escritor reconocido por el público, culto, con una vida económica desahogada. Posee varias propiedades y personas a su servicio. Pero el simple hecho de decidir dónde pasará sus vacaciones, supone para él un agobio, no porque la tarea en sí lo requiera, sino porque es propio de su temperamento nervioso. Y es así como la toma de decisión de en qué lugar pasará sus vacaciones da comienzo al libro. Elige primero una isla en el Adriático, pero una vez allí, se siente insatisfecho y decide poner rumbo a Venecia.
Dos personajes que el escritor verá en distintos momentos servirán de anticipo de lo que sucederá después. El primero, un anciano junto al Cementerio Norte de Munich, le recuerda la muerte; y un decrépito homosexual (maquillado, con peluca, y rodeado de jóvenes) que viaja en el barco que lleva al escritor desde la isla del Adriático a Venecia será el símil de la vejez y la homosexualidad. Ya en Venecia, volverá a presentarse otra vez la premonición de muerte al comparar el escritor la negra góndola en la que viaja al hotel con un ataúd.
La ciudad de Venecia, sus lagunas, góndolas y vaporettos, sus callejuelas, las tiendas, los templos, y las personas que la habitan o la visitan en primavera, marcarán el escenario narrativo en donde se desarrollarán los hechos. En el hotel Lido pasará dos semanas observando la vida que hacen los demás turistas, entre quienes llaman su atención una familia polaca formada por una madre, tres hijas y un hijo adolescente a quienes acompaña una institutriz francesa. A partir del descubrimiento del bello efebo de nombre Tadzio, el escritor buscará un encuentro más cercano que el de un simple espectador, sin conseguirlo.
El tema de la obra nos muestra el drama interior de un hombre que tiene que hacer frente a los deseos homosexuales reprimidos y al paso del tiempo.
Finalmente, la amenaza del cólera que llega a la ciudad de Venecia ayudará a resolver el desenlace de la novela.
Con un narrador omnisciente, escrita en pasado y en tercera persona, recoge el punto de vista del personaje principal.
La proporción entre lo narrado, lo descrito y los diálogos es equilibrada, logrando el autor mantener la atención del lector.
El tipo de lenguaje empleado es culto. Y debido a la utilización de abundantes signos de puntuación, lento.
Entre los recursos literarios que muestra destaca una abundante adjetivación, no siempre efectiva, por duplicación del sentido.
A partir de la mitad de la obra aparecen varios recursos literarios como: personificaciones («el olor de la ciudad enferma»), metáforas («hacia la luminosa plaza hormigueante de palomas», onomatopeyas «el agua cloqueaba al golpetear contra la piedra», alguna comparación («se deslizaba de mesa en mesa arqueando el lomo como un gato», y varias reduplicaciones de palabras relacionando entre sí partes de una oración, como por ejemplo: «ora titubeante y circunspecto, ora vivo y repentino», «mitad rufianes, mitad comediantes». Detalles que demuestran que Thomas Mann era un asiduo lector y escritor de poesía. Sin embargo, pese a que esta segunda parte de la novela es más literaria que la primera, el discurso se mantiene siempre claro y de fácil lectura.
Si tuviéramos que preguntarnos por qué nos llega esta obra, la respuesta es simple: es una historia drámatica. Cualquiera de nosotros puede sentir temor a la enfermedad, la vejez, la muerte e incluso deseos que le perturben o pasiones que no pueda cumplir.
La película que Luchino Visconti hizo del libro en 1970 rescata fielmente el ambiente de la vida en los hoteles de Venecia y el tono de deseo y pasión sublimada del protagonista, pero sin incidir como ocurre en la novela en su pesadumbre.

Autor:
Thomas Mann (1875-1955). Importante autor alemán. Escapó del nazismo y residió en USA hasta 1952, época en la que regresó a Europa, radicándose con su familia en Suiza.
Otras obras suya: Los Buddenbrook (1900), Tonio Kröger (1903), La montaña mágica (1924), Doctor Fausto (1947)  y Confesiones del estafador Félix Krull (1954). Por la primera de estas obras recibió el Permio Nobel de Literatura en 1929.
Editorial: Edhasa. Barcelona. Primera edición, julio 2010.
Ficha técnica: Formato 12 x 19. Matrices: 179.520.
Género: narrativa. Subgénero: novela.

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