© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)


sábado, 10 de noviembre de 2012

LA ESPAÑA EN QUE VIVIMOS


Por: Pilar Alberdi

Los primeros en preocuparse por los desahuciados fueron los ciudadanos; los segundos, los jueces, que han tenido que vivir en persona y acompañados de varios policías cada uno de esos dramas; parece que tras varios años y, desgraciadamente, varios suicidios de los afectados, llega el turno a los políticos de mostrar la sensibilidad que hasta ahora les ha faltado. Y no hablamos de semanas o meses, sino de una falta de sensibilidad de años. Y lo digo en especial por los dos grandes partidos políticos, PSOE y PP, ambos con enormes responsabilidades en la situación que estamos viviendo o deberíamos decir mejor... padeciendo.
A veces, el Estado se permite derechos que no ofrece a los ciudadanos, por ejemplo, los ayuntamientos podían retrasar sus pagos perjudicando a los empresarios, pero estos no podían dejar de pagar sus impuestos por las facturaciones habidas, sin ni siquiera saber cuándo cobrarían lo que se les adeudaba.
Un Estado que actúa de este modo no es bueno para los ciudadanos: es inseguro, poderoso, no atiende a razones, y las personas que trabajan en él, muchas veces, parecen comportarse del mismo modo.
Hace treinta años en este país se podía vivir con un sueldo; luego fueron necesarios dos; me pregunto qué pasará los próximos años.
Normalmente no suelo hablar de política en este blog, dejo ver sí mi pensamiento en las redes sociales. Y es que hablar de política es fácil y, además, todos conocemos lo que ocurre aunque no podamos, individualmente, ponerle remedio.
Creo que uno de los peores males es el de que los sindicatos estén claramente relacionados con partidos políticos.
Estos últimos meses han sido crispantes. La pretensión de querer confundir a quienes reclaman derechos pacíficamente con alborotadores, los métodos utilizados por la policía en las últimas manifestaciones, temas que se han querido tocar como el del matrimonio homosexual o el de la censura, con ese intento de que no puedan ser fotografiadas las fuerzas de seguridad cuando están actuando, nos recuerdan modelos autoritarios que no aceptamos y que parecen tener la pretensión última de considerar al ciudadano un niño pequeño a merced de unos adultos que pueden no estar en su mejor juicio.
Siento admiración por los ciudadanos de esta España que ha sabido moverse pese a que no lo hicieran los sindicatos que debían ser en primer término quienes defendiesen a los trabajadores de medidas que están empobreciendo a los trabajadores y destruyendo la industria desde hace tiempo. La cifra de casi 6.000.000 de parados es tan alarmante que da la sensación que estamos en una posguerra, pero la pregunta es ¿qué guerra hemos vivido? ¿La del poder financiero internacional? O es... ¿la de la incompetencia política? Yo creo que es esta última, que es esa clase de derechos que algunos se arrogan, que hasta se permiten gobernar con un programa, que no fue el que presentaron a sus electores y al resto de los ciudadanos. Que es esa manifiesta falta de pactos para salir de la situación que nos afecta.
Una crisis económica, y mal que les pese a muchos ya lo dijo Hegel hace mucho tiempo y nos lo recuerda esa especial mujer que fue Hannah Arendt en su libro Sobre la violencia, esa mujer que dedicó gran parte de su vida a analizar los totalitarismos y el nazismo, una crisis económica es como digo en el fondo, una crisis política, una crisis de gestión, y me parece que sobran ejemplos.
Pero lo que más lamento es la falta de sensibilidad, la distancia enorme entre el ciudadano y el político, y la falta, sin duda , de un liderazgo que sepa representar los intereses de los españoles.
Los agoreros del fin del mundo citaban al año 2012 como una fecha fatídica. España ha tenido ya su parte del fin de su mundo conocido y no empezó ahora, sino hace ya varios años: el de la pérdida del Bienestar Social. Ahora pagaremos por servicios por los que antes no pagábamos, porque el Estado podía asumir esos costes que sosteníamos entre todos; lo que hay ahora es miles de familias desahuciadas, organismos que antes recibían ayudas que ya no los reciben aún siendo tan fundamentales para el bienestar de muchos, mientras las casas y pisos de los primeros vuelven a bancos que no pueden vender esas propiedades, lo que hace más incongruente la situación de las familias que han perdido sus hogares y los dramas que ellos viven, ya que si hubiera trabajo no habrían dejado de pagar, mientras, por otra parte, se sube el IVA, se ayuda con dinero público a Cajas de Ahorro en las que ha intervenido la política, se cierra el crédito, los pequeños y medianos empresarios se ven obligados al despido de trabajadores o al cierre de sus empresas; las grandes empresas a implantar ajustes que afectan, cómo no, a miles de trabajadores, y todo con el fin de rebajar el déficit que vuelve a aumentar por el aumento del paro y la falta de consumo y luego están toda esa serie de velos oscurantistas, de declaraciones que chocan entre sí, de juicios de valor y de mentiras que van saliendo a la luz, y que hacen de esta España un barco a la deriva, en donde día a día los jóvenes más preparados e incluso los que lo están menos, pero saben que aquí ya no tienen ningún opción, se atreven a salir fuera para tener un futuro. Y, a veces, incongruencia aún mayor, esa frontera que los salva está unos pasos más allá, precisamente en Alemania, por ejemplo, en esa Europa que se supone es también la nuestra.


6 comentarios:

  1. A veces uno no entiende mucho de política pero puede ver a la legua que algo anda mal. Me ha gustado mucho esta entrada porque refleja una forma muy despierta de mirar. Y mucha valentía.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una de mis frases de batalla estos últimos meses por Twitter ha sido "Salvar a las instituciones está bien, a las personas mejor". No entiendo cómo la clase política no ha querido ver lo que estaba pasando. Este dolor, no se borrará en un día ni, ni tan siquiera en años. Aquí hay un antes y un después.
      Saludos.

      Eliminar
  2. Hola Pilar,vivimos momentos muy duros.......y como siempre, hasta que no ocurren tragedias que claman al cielo, nadie toma medidas para evitarlo.
    Un abrazo
    Isabel

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, ya iremos viendo... Sin duda, vivimos unos años de reflexión muy importantes para los ciudadanos.

      Eliminar
  3. Hola, Pilar, son cosas que casi todos sabemos, pero se agradece ver que alguien, en estos tiempos tan crispados, es capaz de poner orden a las ideas y exponerlas de manera clara y sin acaloramiento. Con tu permiso me quedo por aqui y aprovecho para darte las gracias por seguir mis blogs. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Buenas tardes, David, gracias por tomarte un ratito de tiempo para visitarme.
    Aprovecho la ocasión para invitar a mis amigos a que se acerquen a vuestra página de fotografía, donde además de ver otras imágenes maravillosas, disfrutarán con la visión de las cigüeñas de Alcalá de Henares. ¡Magníficas fotos!
    http://lavidaposar.blogspot.com.es/2012/11/ciguenas.html?showComment=1352902202055#c8588264011891626371
    Un abrazo para ti también.

    ResponderEliminar

Gracias por dejar tu opinión.