© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)

viernes, 31 de mayo de 2013

UN PASEO POR LAS NUBES



“Un paseo por las nubes” Pilar Alberdi
Foto: Antonio Lafuente

Artículo publicado en Astrolabium -Revista de cultura-

(Un fragmento)

«Es verdad que las podemos llamar por los nombres que les han dado: cúmulos, estratos, cirros, nimbos, y por sus familias y variedades. Pero, ¿qué son básicamente? Cristales de nieve o gotas de agua microscópicas suspendidas en la atmósfera. Incluso se las denomina: hidrometeoros.
Con la intención de aprender más, una descubre en una enciclopedia que las nubes de otros planetas están formadas por elementos distintos, por ejemplo, agua y dióxido de carbono en Marte, metano en Titán o amoníaco en Jupiter y Venus. Pero a ningún niño ni poeta le interesa eso. Y menos aún a los adolescentes... («Adolescente fui en días idénticos a nubes», Luis Cernuda).
Cuando Federico García Lorca escribe en su poema Danza de la muerte «Un cielo mondado y puro, idéntico a sí mismo» sabemos que ese cielo está azul, sin una sola nube. Sin embargo, el mismo pero diferente aparece en el poema Noviembre, allí sus palabras indican: «El cielo estaba marchito./ Oh tarde cautiva por las nubes».
«Si me vuelvo loco, que no me encierren/ que me permitan soñar como las nubes» suplica Vicente Aleixandre, y Pedro Salinas canta: «Para vivir no quiero/ islas, palacios, torres./ ¡Qué alegría más alta vivir en los pronombres!» Y nosotros identificamos, enseguida, esa alegría alta de los pronombres, de los tú, ella, él, con las nubes. ¿Con quién sino?»


(Puedes leer el artículo completo en la revista Astrolabium)

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