© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)


martes, 23 de julio de 2013

CANINO


Por Pilar Alberdi


Vi recomendada esta película en un blog y ayer, por fin, pude verla. Estrenada en Grecia en 2009, su director es Yorgos Lanthimos. Reconozco que no es una historia que pueda gustar a todos. Sorprende, asombra. El resultado dependerá del conocimiento que tengamos de nosotros, nuestras familias y la sociedad. También del tipo de filmografía que nos guste y de nuestro recorrido lector. Nos llamará la atención porque se parecerá a esos casos terribles que, a veces, aparecen en las noticias, pero sobre todo a otros que nunca salen, pero que afectan a los individuos el resto de sus vidas.
Leí los comentarios que había en Youtube en la presentación del trailer. Eran personas que habían visto la película. A algunos les resultaba bastante parecida a una película mexicana de título El castillo de la pureza del mexicano Arturo Ripstein. Como esta película podía verse íntegra a través de un canal de Youtube, la miré, su presentación es realista y está basada en hechos reales. Sin embargo, y aunque encontremos elementos parecidos, también los encontraríamos en otras historias, siempre que uno o más adultos alejen a sus hijos de la sociedad, e intenten crear su mundo propio que surge de una idealización y también de sus propios miedos y resentimientos, lo que da paso a una baja tolerancia a la frustración. Como es de prever, al final, el maravilloso mundo que intentaron crear, si ese fue el motivo, se degrada. Los jóvenes pueden seguir actuando como niños ante sus progenitores, porque así se lo exigen, pero en esas familias donde la violencia ha estado presente día a día, también surge en los actos de los hijos y, además, con la llegada de la pubertad y el interés por los temas sexuales, en un ambiente cerrado y familiar, al que dificilmente acceden los extraños, el tema se agudiza.
El guión es del propio director Yorgos Lanthimos y de Efthimis Filippou. La forma de mostrar el drama, sería, desde mi punto de vista, la del «teatro del absurdo», donde la mezcla de irrealidad, la inocencia de algunos de los personajes y el tiempo que parece detenido ayudan a crear la atmósfera.Ejemplo de este tipo de teatro surgido a partir de los años 40 del siglo XX serían Samuel Beckett, por ejemplo, con obras como Esperando a Godot y Los días felices, o Las sillas y La cantante calva de Ionesco.
Los antiguos griegos comprendieron que los grandes dramas ocurren en las familias y en la relación de estas con la sociedad (Edipo, Rey, Electra Medea...) y Yorgos Lanthimos, un griego del presente, nos lo recuerda.

5 comentarios:

  1. Pues no la he visto, y después de tu reseña, me animo a verla. Gracias Pilar, siempre interesantes propuestas, que intentaremos aprovechar y disfrutar. Feliz semana. Saludos.

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    1. Feliz semana para ti también, Clarisa.
      Saludos.

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  2. Parece interesante esta pelicula, no sabia sobre ella. Ya la buscaré, pero por el trailer me di cuenta que es una lección de como no hay que ser en la vida. ¡Por desgracia creo que hay muchos casos reales de dramas así! Un saludo.

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    1. Sí, hay casos. Ya sabes lo que dice el refrán: "Cada casa es un mundo". El problema es que se siembra mucho dolor, incomprensión.
      Un abrazo, Sandra. Felices lecturas.

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  3. Sin duda parece muy interesante, y desde luego, como bien dices, el tema dramático converge en lo absurdo.
    Estoy segura de que es una buena película, y sobre todo realista, lo cual no deja de ser un verdadero DRAMA.

    Un saludo; Libromaníaca.

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