© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)


domingo, 24 de noviembre de 2013

«ÚTEROS DE ALQUILER»


Por: Pilar Alberdi

Era «noticia», hace apenas unos días, que una clínica de la India, disponía de 60 «úteros de alquiler» y que pronto tendrán 150 más. El hecho de que se nombre así, también se dice «vientres de alquiler» o «subrogación de maternidad», nos pone en alerta y nos indica el intento claro, de cosificar una parte de un ser humano, en estos casos mujeres, y además pobres.
No se ha llegado al caso de que se diga un «riñón de alquiler», por una razón sencilla, porque una máquina de diálisis puede cumplir la misma tarea y lo hace eficazmente.
Aún sabiendo, al menos teniendo esa información de que posiblemente existe un tráfico de órganos humanos, hay temas a los que aún no nos hemos expuesto con intensidad. Hubo un tiempo en que se decía que muchos jóvenes ajusticiados en China, eran destinados a ese fin. Hay épocas en que se comenta que en tal y tal otro lugar de sudamérica las desapariciones de personas jóvenes tienen que ver con tal delictividad. Era noticia ayer, el posible destino de niños que llegan como hijos de inmigrantes africanos a España, y que luego son destinados a la trata de personas o al tráfico de órganos. ¿Realmente es así? Es que hay temas de los que se habla, pero no se contrastan, no se investiga los suficiente y, al final, se quedan en rumores. Y, aunque este no es el tema que hoy me ocupa, es evidente la presencia de mafias,localizadas en un sitio u otro, decididas a lucrarse con la vida de otros seres humanos, en un tiempo en que «no existe la esclavitud», decimos, pero esta sigue existiendo, y estos hechos deberían estar controlados. Tan hábiles como se muestran algunos países para enviar naves a Marte, crear armas nucleares, o realizar un masivo espionaje en las redes sociales, no lo parecen, sin embargo, para resolver muchas de estas cuestiones ni para ofrecer un poco de luz sobre ellas.
Hablábamos de «úteros de alquiler». El intento de dignificación del acto contractual pasa por indicar que estas mujeres obtienen un beneficio económico que les permite solucionar problemas de su vida y que las personas que solicitan este «¿arrendamiento?» se benefician con una maternidad o paternidad que no podrían obtener de otro modo. Lógicamente, hay países donde está permitido y otros en que no. Se les ofrecen mejores condiciones de vida por nueve meses, y hasta posible trabajo como auxiliares de enfermería o para trabajos en la limpieza o en la cocina. O, al menos, eso es lo que se les promete en algunos casos. (Les ruego que al finalizar esta lectura, lean el artículo de Igor G. Barbero, cuyo enlace dejo al pie de esta entrada: INDIA. Viaje a la fábrica de bebés. El útero de alquiler del mundo).
Mujeres pobres, eso son, que se exponen a un peligro para su vida como es un embarazo y un parto. ¿Es algo que se hace por amor? Quizá haya casos, pero no son estos. También hay niños que trabajan, y su trabajo, incluso la mendicidad que ejercen puede servir para la supervivencia de su propia vida y la de los suyos, pero no esta bien. También hay prostitución, y también puede ser una forma de salir adelante en la vida, en general esta suele ser la razón primera que indican quienes la ejercen. Siendo así, lo que debería quedarnos claro es que de lo que hablamos es de personas pobres, que sin esta condición, no aceptarían ser parte de las situaciones en que se encuentran. No son las mujeres de clase media las que se ofrecen para alquilar su útero, no lo son las de clase alta. Jamás lo serán.
Lo voy a decir claramente, porque lo he pensado muchas veces y, además es un pensamiento recurrente, con el papel que se le ha dejado hacer a la mujer, desde aquella remota época en que juntaba semillas y frutos, es decir, reinaba, a su modo, con todos los peligros, en el habitat que le había tocado en suerte, la sabana africana, después Europa, Oriente...hasta la mujer de la época en que la agricultura se impone, en donde el hombre comienza ocuparse de esta tarea y la mujer queda sometida, casi de manera exclusiva, al espacio privado y a la procreación, ha habido cambios, difíciles, luchas por conseguir derechos, y mientras unas mujeres han podido avanzar, otras aún están en el camino porque las condiciones sociales en las que viven se lo impiden, en general, por motivos que tienen que ver con las moral de las costumbres o la religión.
Y ahora, ha llegado el punto de las «gestantes de alquiler» o de «las madres sustitutas» como también se las llama, o de los «úteros de alquiler». No es un buen indicativo, en absoluto. Sabemos que mujeres en buena posición económica lo utilizan para no estropear sus cuerpos. No es sano, mentalmente, no lo es, la maternidad, exige la adaptación, el sometimiento del cuerpo a un nuevo orden, el de la gestación. Es parte de lo que supone sentir, tener, dar a luz un hijo.También utilizan este servicio solteros, al menos, así podía ser hasta hace poco tiempo en la India, y lo es en USA.
«La ciencia no tiene ética» escribió Heidegger. La ciencia tiene la ética de la época en que se realiza, está hecha de la ética de seres individuales, de científicos. Pero, si su porvenir depende también de un sueldo, ¿no creen ustedes que su libertad de decisión está bastante determinada? Quien acostumbre a estar por las redes sociales, quien tenga cuenta en Twitter, podrá observar que muchos periodistas aclaran: que lo que dicen en sus TL, son sus opiniones, no las del periódico o la de medios para los que trabajan. No hay que ser muy inteligente para darse cuenta diariamente de que las noticias se crean o desaparecen, según intereses que estimamos espúreos. Recientemente los empleados de una televisión autonómica han señalado las cotas de censura a la que tenían que someterse. Por ejemplo, no se podía decir la palabra «recortes» y a algún político había que filmarlo siempre de su lado bueno, es decir, del perfil en que aparecía más guapo. Pero la ética existe y depende de cada una y de todas nuestras decisiones. En cada pequeño acto estamos fundamentando la ética que tendremos mañana. Estamos fundamentando el ser humano.
Dicen que ya se puede crear un genoma.¿Qué ocurriría mañana mismo si se pudiese, ya sin necesidad de úteros de alquiler, crear seres humanos, ya no digo con ese genóma, sino con donaciones, predeterminadas, escogidas, no ya en úteros de mujeres sino en otro tipo de úteros artificiales? Imaginen eso, llevado a los peores escenarios. ¡Oh! ¡Por qué me viene a la memoria aquella selección de mujeres arias del nazismo para tener a los niños del régimen! A crear seres con unas características, destinados a unas determinadas ocupaciones, seres sumisos, desechables... Creo, sinceramente, que sería un espectáculo dantesco y que la mujer, en general, pasaría a ocupar un segundo puesto o ninguno, más que el de proveedora de óvulos,si acaso algunas de ellas, con consecuencias impredecibles para su futuro como persona, dentro de este conjunto de seres que llamamos humanidad. Pero que no es una humanidad que está ahí, sino que la hacemos cada día, y esto es lo que parece que, a veces, olvidamos.
Observen, lo que está ocurriendo con las semillas, las cuales se convierten en propiedad de empresas que las modifican, como los grandes consorcios, las multinacionales del sector agroalimentario; semillas que luego obligan a comprar a los agricultores. El gran poder que no se ve pero que está ahí, condiciona ya nuestras vidas, desde el sistema financiero y el pensamiento domesticado, y va tomando poco a poco, aquello que es fundamental para la vida.


Enlaces:

Año 2013. INDIA. Viaje a la fábrica de bebés. El útero de alquiler del mundo. Diario El Mundo.

Año 2006. Docenas de mujeres se ofrecen en España como madres de alquiler .El País.

6 comentarios:

  1. Que gran verdades dices Pilar, estoy completamente de acuerdo contigo.Un abrazo

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  2. Enhorabuena por esta entrada Pilar. Me parece fundamental que alguien pueda explicar todo esto desde un rigor absoluto.
    Saludos

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    1. Gracias, Begoña. Sin duda, es un tema que nos afecta.
      Un abrazo.

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  3. Què tristeza saber que pasa esto ! Inescrupulosos juegan quitándole la dignidad a las familias y por supuesto mujeres para obtener una criatura, sacarla de su ambiente y de su origen. Hay tatos niños huérfanos por las guerras, porquè no adoptar uno de ellos. ? Hasta dònde ha descendido el gènero humano ?

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    1. Una buena pregunta.
      Saludos, Silvia. Gracias por tu aporte.

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