© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)


miércoles, 5 de mayo de 2010

EL ARTE DE ESCRIBIR CUENTOS -La naturaleza como recurso-



Texto y foto: Pilar Alberdi

Chejov y sus cuentos. Seguramente no era premeditado en él, sino inconsciente el saber encontrar en la naturaleza ejemplos que muestren lo que estaban viviendo los personajes de sus obras.
En el cuento La Desgracia, la protagonista, Sofía Petrovna, está casada con un notario. Quiere ser feliz en este matrimonio, pero no lo es. Un vecino le declara su amor. Ella jura fidelidad a su esposo y a su hija, pero igual se siente desgraciada y tentada por lo que el vecino y ella misma están sintiendo. Pide a su marido hacer un viaje juntos, y éste le contesta que él no tiene tiempo, no puede abandonar sus tareas, le dice que vaya sola. Entonces la situación en que ella se encuentra y se debate (la de la fidelidad hacia su esposo o la de la aceptación de alguien que le quiere dar su amor) se expresa en un abejorro que zumbando, da golpes contra el cristal de la ventana, en su intento de buscar la libertad.
Otro ejemplo lo encontramos en Gente difícil. Un relato trágico de tensión y maltrato familiar donde la crueldad psicológica del padre sobre la esposa y los hijos es evidente. Cuando el primogénito se marcha, Chejov hace que veamos a través de la mirada del muchacho, cómo las cabezas de los girasoles tienen las cabezas inclinadas sobre la tierra, y las pocas hierbas que han sobrevivido al invierno están sucias de barro a causa de la lluvia y la nieve.
En el cuento La grosella es la lluvia la que golpeando los cristales de la ventana, nos hablará de la tristeza y el llanto contenido del protagonista.
Otro autor que utiliza este recurso tanto para resaltar los aspectos positivos como los negativos es John Cheever. Con el viento, la lluvia, los relámpagos, las sensaciones de calor, frío y humedad acentúa las sensaciones y situaciones.
Sin duda, uno escribe desde la posición que se encuentra en la vida, no sólo la individual, familiar o social; también lo hace desde su forma de estar en el mundo, en el sentido de percibirlo. De ahí que podemos hablar de personas más auditivas, visuales... Hasta completar la utilización de todos los sentidos.
Esta observación puede trasladarse a los escritores. La señora Rowling, por ejemplo, utiliza en el primer libro de la serie de Harry Potter, acotaciones auditivas. Indican el grado en que se dicen las cosas. Y, es evidente, que siendo los niños personas que constantemente están recibiendo órdenes, sugerencias, relatos de cómo es la vida, el componente auditivo es fundamental en sus vidas. En contraposición tenemos a Salinger quien nos ofrece en sus acotaciones aquello que no se dice con palabras y que en psicología se considera el 80% de la comunicación y que estaría marcado por la actitud, el tono, el silencio, etc.
Cuando se enriquece nuestra percepción del mundo también se enriquecen nuestros textos. Creo que es algo que debemos tener siempre en cuenta. Cierto es, que a veces lo conseguimos y otras no.

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