Por: Pilar Alberdi
El lunes la tormenta le puso voz al río que pasa junto a nuestra casa y que la mayor parte del año es un cauce seco.
Cuando canta, sonoro, me recuerda el río de mis antepasados en el País Vasco.
Aquí, en Málaga, amarillean las naranjas; y las plantas, olvidadas de sí, también se olvidan de que es otoño.
















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