© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)

miércoles, 9 de noviembre de 2011

UN LIBRO DE CEES NOOTEBOOM



LOS ZORROS VIENEN DE NOCHE

Reseña: Pilar Alberdi

Antes de leer una obra de Cees Nooteboom conocía una frase suya que abre una de mis novelas cortas aún inédita. A veces, una frase alcanza para respetar a alguien. Y más a una persona como el autor, que se complace con la lectura de las obras de otros escritores a los que gusta comentar con alguna frase.
En Los zorros vienen de noche cita, por ejemplo, a filósofos y escritores como Hegel («Por realidad y perfección entiendo lo mismo»); Michel de Montaigne; Aristóteles; Chauteaubriand; y a poetas como Montale y Lucebert («Mejor la compañía que el amor...»).
Dividida en ocho narraciones, los temas comunes sobre los que se organiza el libro son: el recuerdo del pasado; la fortaleza física de la juventud; la separación de las parejas; la búsqueda o pérdida del amor; la vejez; y la muerte desde la óptica de ciudadanos centroeuropeos que viven en países del Mediterráneo como España o Italia.
De todos los relatos que componen la obra, para mi gusto, «Heinz» es el más elaborado. En el se dice que las fotografías mienten, que parece que cuando las miramos nos interesa saber quién está en ellas, pero jamás nos preguntamos quién falta.
No voy a contarles los relatos, pero sí me gustaría mostrar aquí, la constante preocupación de Nooteboom por el proceso de escribir y su resultado. Por ejemplo, sobre una tormenta en la playa y una mujer que quería tomar una fotografía, se dice: «ella seguía empeñada en hacer una foto de la escritura eléctrica que recorría el horizonte». Y en el cuento Heinz, antes citado, quien narra expone: «Los árboles son ya un poco más verdes que cuando empece esta historia sin trama (…) Hubo un tiempo en que me creí poeta (…) No abundan los lectores de poesía (…) Ser lector es un oficio, pero no me voy a detener en eso ahora».
La etapa vital en que se encuentra el autor, le permite mirar al pasado y reflexionar sobre sus congéneres y sobre sí mismo. Y si por una parte afirma que «Hace mucho tiempo que ha dejado de entender a los seres humanos», por otra sostiene: «Las personas son extraordinarias, deberían ser premiadas».
Muchas personas maduras sentirán muy cercanos los sentimientos de pérdida, soledad y aislamiento que expresa la obra.
Resumiendo: se trata de un libro escrito desde la serenidad de la derrota (no podemos escapar del paso del tiempo, que de esto trata en esencia el libro) ni de nuestros errores y aciertos. Como bien se dice en la obra, unos se entregan más fácilmente a la vejez que otros. Quizá los segundos aún luchan por la victoria.

4 comentarios:

  1. He leído varios libros de este autor, CEES NOOTEBOOM. Me gusta mucho su estilo.
    Saludos.

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  2. Hola Pilar, tienes la rara virtud de saber expresar con las palabras apropiadas el contenido que vertió en letras el escritor en un libro. Lo he comprobado por experiencia propia y ahora aquí, leyendo tu comentario del libro de Cees Nooteboom.

    Me ha entrado una gran curiosidad por leerlo, ojala pueda conseguirlo por aquí.

    Un beso,
    Blanca

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  3. Querida Blanca, gracias por tus palabras. Verdaderamente este es un libro de los que se sigue recordando. Más aquí, en la costa mediterránea en que vienen tantos centro y norteuropeos.Esta sociedad que valora tanto la juventud, intenta negar lo rápido que nos hacemos mayores. Olvida que en la vida para ir con paso seguro deberíamos reflexionar cada día. Este libro nos recuerda que aunque lo parezca no es fácil saber vivir.
    Un abrazo.

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