© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)

martes, 17 de enero de 2012

UNAMUNO




Por: Pilar Alberdi

Hace tiempo dejé parte de mis libros en la casa de mi hija. Una forma de reencontrarme con viejos amigos cuando voy a Madrid. Allí están los de Unamuno… Siempre un placer releerlos. Con ese español tan castizo y sus muchas lecturas de filósofos y escritores europeos.

Decía Unamuno (1864-1936) en una clara referencia a la vida de los escritores y, probablemente, también a la suya: «¡Juan Fernández, no escribe mal; es mozo que promete... ¡una esperanza! Y sigue usted haciendo artículos que caen en el olvido». Y así, nos dice, entre páginas que nadie lee, se va gestando «la fama de su nombre». Y cuando ya está en su final, en esa hora en que se aprovecha para dar los merecidos premios de última hora, entonces la misma gente que nunca ha leído a «Juan Fernández», pero a cuyos oídos llegó su fama, dice: «¡Juan Fernandez! ¡Oh! Sí, una gloria nacional, un verdadero talento, un hombre de fuerza... una realidad».

Grandioso Unamuno. Tan claro en unos temas; tan contradictorio a nivel político, siempre buscando la verdad, su verdad, y solo. O no solo, él y su familia y también los libros; los de los demás, y los suyos. Supongo que así fue. Así es casi siempre.

6 comentarios:

  1. Qué bueno, hace tiempo yo dejé en casa de mi madre algunos libros míos. Más de una vez me dijo que ya los había leído -son un montón- y que puedo llevármelos. Al principio yo pensaba releerlos, pero viendo la gran biblioteca que frecuento, y dados sus muchos estantes, casi que apuesto a que no.
    Siempre ando a la búsqueda de algo nuevo y algo mejor ;)
    Saludos

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  2. Bibliotecas... Pequeños tesoros.
    ¡Cuántas afinidades nos reúnen como lectores!
    Un abrazo.

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  3. Releer es siempre un reencuentro con un viejo amigo, es cierto, de esos a los que el abrazo aprieta. Que Unamuno esté en mi biblioteca, con lo que la mimo, es una verdader orgullo.

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  4. Si miramos lo que produjo la Guerra Civil, es tan terrible su destrozo... La diáspora, la muerte, el autoexilio y la tristeza sin fin.
    Si bien la democracia volvió a poner a algunos de en su sitio, los devolvió a la luz, otros se han quedado como en el orilla, creo que es el caso de Unamuno y también, el de Ortega y Gasset, entre otros.
    Un abrazo, Juan.

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  5. Por antonomasia pongo el 1 a Antonio M.,Unamuno no es de mis preferidos.
    Siempre se dice que cualquier tiempo pasado fue mejor,aunque siempre hay que dar oportunidad a lo nuevo,tengo muchas obras de autores y la verdad es que apenas tengo tiempo de leerlos,si,es una lastima que sirvan de adorno pero en fin.
    Me gustó tu blog.
    Saludos.

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  6. Si el "Antonio M." que citas es, por casualidad, Antonio Machado, quién no lo querría tener en su lista, por supuesto, yo lo tengo, y en destacado lugar. Y también a todos los demás: Hernández, Cernuda, Lorca, Altolaguirre, Zambrano, Chacel... Y tantos más.
    Gracias por dejar tu comentario.
    Saludos.

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