© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)

viernes, 10 de febrero de 2012

"ESCRITOS BREVES" DE JAMES JOYCE



Reseña: Pilar Alberdi

James Joyce pasó la mayor parte de su vida lejos de su Irlanda natal, pero siempre estuvo unido a su lengua, puliendo cada frase, exigiéndose. Es algo que se percibe fácilmente. Y, pienso, que ser profesor de inglés en países europeos habrá sido un incentivo.
Mucha gente se queja de su Ulises y, sin embargo, han de saber que para la época, contar y tratar los temas que él vuelca en ese libro fue un paso adelante. Además, nos revela su amor a la literatura griega y, en especial a Homero.
Yo admiro sus relatos breves, encuentro en ellos, ese deseo de perfección que alcanza a toda su obra. Quizá, por eso, me adentré con verdadero placer en este libro Escritos breves de James Joyce que acaba de publicar la Editorial Escalera, porque aquí se reúnen tres textos juveniles en los que ya se puede apreciar la gran calidad que alcanzarían sus escritos posteriores.
Tenemos aquí las Epifanías, Un retrato del artista, y Giacomo Joyce.
El libro se presenta en inglés y en español. Siendo la traducción y la edición crítica de las tres obras de Mario Domínguez Parra. Pienso que para quienes dominan bien el idioma anglosajón será un placer contar con ambas versiones, que les permitirá además apreciar y valorar el trabajo del traductor.
Las Epifanías se componen de 40 pequeños textos y fueron escritas a principios del siglo XX. En ellas intenta Joyce recoger momentos especiales, recuerdos, sensaciones y sentimientos, y ¡vaya si lo consigue! Una siente al leer algunas estrofas que las palabras hacen vivo el momento. Son pequeños apuntes, verdaderas joyas literarias de juventud que demuestran cómo detrás de un buen escritor hay un gran observador. Tampoco el dolor está ausente. Aparecen mencionadas la muerte de un hermano y de la madre. Y vemos al Joyce que necesita pedir un traje prestado para ir a bailar, y al enamorado que partirá hacia el continente europeo con su amada.
Voy a tomar tan sólo unas pocas palabras de sus Epifanías para que perciban cómo se puede definir un instante. Con qué precisión.
«...el silencio se parte por sorpresa, como atravesado por una flecha». «El silencio se parte por sorpresa», ¿es que se puede decir mejor?
Y lean esta descripción sobre jóvenes mujeres. Da el cuadro perfecto de la época en que mujeres y hombres se mantenían distanciados en la vida social y una pareja para salir juntos por la calle, debía antes formalizar un compromiso. Escuchen lo que dice: «Pasan en parejas y en grupos de tres por entre la vida del bulevar caminando como personas que lo pasan bien en un lugar iluminado para ellas». Es que es sublime. ¡Cuánto es capaz de decir con tan pocas palabras!
El segundo texto, Un retrato de artista, en la que con seguridad está reflejada su vida, vemos a los problemas de carácter y de creación a los que se enfrenta un artista. Desde luego, un escritor es siempre una persona bastante ensimismada, y que se defiende y a la vez concede atención al mundo.
Y si por un lado habla de la «evidente autoadulación de su imagen», de la reticencia hacia otros, de cómo de repente le caen al artista la admiración de otros más grandes que él, también indica cuál es su camino y en donde pone su empeño: «Como un alquimista se aplicó a su obra, uniendo los misteriosos elementos, separando lo sutil de lo burdo. Para el artista, los ritmos de la frase y el punto, los símbolos de la palabra y la alusión, eran cuestiones supremas».
Y en Giacomo Joyce como bien señala el traductor e introductor, se trata de un «conjunto de impresiones dispersas en breves párrafos» en las que hay claras referencias a personas y lugares.
Amigos judíos, una posible amante, París, Trieste... Cada frase, cada estrofa contiene un pequeño mundo explícito o implícito, y una tiene que reconocer que ahí está Joyce, el gran James Joyce, lo mejor de él, y sobre todo, la base, el ejemplo de lo que dará después.
Ediciones Escalera nos presenta, en una excelente edición bilingüe, estos Escritos Breves de James Joyce, que cualquier lector que admire al autor sabrá apreciar.
Les dejo el enlace
a Ediciones Escalera donde podrán ver otros excelentes libros en su catálago.

4 comentarios:

  1. Hola Pilar.
    Me encanta Joyce. Ya sé que El Ulises es una obra difícil, muy criticada (apuesto que por los que no la leyeron)o esalzada por otros (que sí la leyeron y disfrutaron con ella). Yo soy de éstos. Me parece una novela maravillosa. En cuanto a lo relatos, hace poco leí Dublineses, y más de lo mismo. Para mí es todo un maestro, un ejemplo a seguir y me gusta creer que es de los autores que más me han enseñado a leer y, por supuesto, a escribir.
    Un abrazo.

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  2. Buenas noches Juan, me alegra saber que coincidimos.
    Un abrazo.

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  3. Estimada señora Alberdi:

    Le agradezco mucho su reseña de mi traducción/edición bilingüe de estos tres textos de Joyce.

    Estoy de acuerdo con el señor Soto y con usted con respecto a "Ulises". Creo que es una novela maravillosa a la que no hay que tener tanto miedo. Toda la obra de Joyce es un portento.

    Saludos cordiales

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  4. Apreciado Mario,
    le agradezco su comentario. Esta obra muestra un trabajo minucioso y un gran respeto al autor.
    Esos detalles trascienden, y nos llegan a los lectores.
    Y como bien dice, el "Ulises, y más todavía considerándolo para su época,es un libro excepcional, y el resto de la obra de Joyce, un estímulo, un camino en la búsqueda de la perfección.
    Virginia Woolf siempre se arrepintió de no haber publicado el "Ulises" cuando Joyce se lo ofreció a ella y a su esposo. Asustaba tal cantidad de páginas para una imprenta pequeña. Dicen que luego decía, Virginia, incluso cuando ella sacaba un libro, "Joyce, en alguna parte lo estará haciendo mejor".
    Cordiales saludos, también para usted.

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