© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)


sábado, 16 de junio de 2012

"MEMORIAS DE UNA PROSTITUTA" de Anne Smith




Reseña y entrevista: Pilar Alberdi

«Cuando era muy niña deseaba ser la Mujer maravilla para salvar a las personas, después he deseado ser una buena abogada para poder hacer justicia, deseé poder seguir bailando, quise estudiar teatro y soñé con Hollywood, deseé ser la novia de Superman. Soñé con una vida tranquila y normal, una infancia feliz y una adolescencia mágica, un marido, hijos.. Soñé con ser una madre maravillosa... Sueños normales de niñas normales». Anne Smith es la autora de este libro, también testigo de la vida del personaje principal de esta historia, de nombre Anastasia, «como la princesa rusa». Pero el nombre de la jovencita que se salvó de una dramática historia no alcanzó a salvarla a ella, ni siquiera un pasado de abolengo familiar y de terratenientes de Brasil.
«Tenemos muchos caminos para elegir a lo largo de la vida pero siempre llega un punto en el que solo hay una elección, en el que volver atrás es imposible porque ya no hay nada y seguir adelante, ir al encuentro de lo desconocido ya no nos da miedo, no nos asusta, es cuando ya no tenemos nada que perder». Así, de un modo no previsto llegó un día en la vida de Anastasia en que aceptó ir a España para bailar como stripeer en un club y se convirtió en prostituta. Que como bien dice la protagonista, en el diccionario se llama puta a la que folla por placer, y prostituta a la que lo hace por dinero. Dinero sí, para que la familia mantenga a los dos hijos que deja en Brasil. Pero imaginemos esas escenas, esas despedidas, ese dolor al tener que dejar atrás a dos niños de 5 y 7 años.
Escuchemos lo que dice Anastasia: «una sensación de existir y no existir», «lo que más tenía para llevar eran mis recuerdos, pero los recuerdos no ocupan espacio», «Estaba completamente sola en aquel momento de mi vida, pero no me imaginaba que esa soledad me acompañaría tantos años...», «tenía mi cuerpo en España y mi cabeza y mi corazón en Brasil», «Recuerdo sus miradas que me decían que sus corazones sabían lo que estaba pasando y lo duro que sería para nosotros esta separación, yo tenía un nudo en la garganta. Después de diez años al escribir esta historia aún siento el mismo nudo ahogándome...»
Pero, ¿quién sirve para hacer de prostituta? La primera vez que al darse la vuelta para desnudarse un hombre apaga en su espalda un cigarrillo, aprende la primera lección: nunca dar la espalda a un cliente, y estar siempre atenta a sus intenciones. La segunda gran lección se la dará el dueño del primer club en el que trabaja: «Te voy a decir una cosa: todos los hombres que entren por aquella puerta son vuestros enemigos y no hay ningún hombre bueno que frecuente los clubes. Tú debes aprovechar al máximo y sacar todo lo que puedas, no creas a ninguno; yo soy español y soy hombre, los conozco». Ella, aunque ya lo sabía, acepta que: «La mayoría de los hombres no admite lo grande que es una mujer... Y cuánto necesitan de ella». Se acuesta con hombres que no saben tocar a una mujer, con hombres cuyo odio puede verse en los ojos, con hombres que no se preocupan ni siquiera de ir limpios a ese tipo de clubes... Ella sabe que sólo son mercancía para los dueños de los clubes, por quienes están controladas hasta que pagan los pasajes que les cobran a precio de oro; es una vida en la que no faltan el alcohol y las drogas que sirven para olvidar lo que se está haciendo. Algunos «Te piden que pongas el preservativo, que te pongas a cuatro patas. Te follan sin tocarte y no te dejan que los toques. Te sientes como un depósito de esperma, es degradante». Los precios son altísimos. En tres días de trabajo, puede pagar un pasaje a Brasil a un familiar.
Los clubes van pasando, en un sitio, en otro, igual que los días. Las veces que logra escapar de esa cárcel en que pueden pasar hasta 12 y 14 horas sobre zapatos de tacones muy altos, ropa fina de lencería o vestidos elegantes es para volver a caer... «Volver a esa rutina humillante, agotadora y deprimente de todos los días, despertarse, arreglarse y pintarse la cara para la guerra». Ella le pedía a Dios que la sacara de los clubes, pero Dios no la escuchaba; le pidió algún ángel y alguna vez sí encontró compañeras y hombres de los que no buscaban sexo, sino sólo conversación y compañía, y esos la ayudaron. Esta es la punta del iceberg. Por ahí pasó y acaso continúe aún la vida de Anastasia. En el pasado hay un niña abusada, que igual se aferra con uñas y dientes a los suyos, porque los niños son siempre inocentes, cuando los seducen, cuando los maltratan, incluso cuando estos niños, temiendo aún males peores para la familia, permiten que se los humille y se los doblegue. Tan dignos son que aunque pasen luego por etapas de rencor y odio, aún sabrán perdonar. Son los sobrevivientes de su propia vida y de la miseria de la vida de los demás que no supieron defenderlos ni amarlos.
Pese a todo, Anastasia, la protagonista de esta historia, enseña a sus hijos que el bien prevalece y se preocupa por sus compañeras, las 300.000 que hay en España o las 500.000 de Italia, incluidos travestis y otros. Y nos dice que no comprende cómo si en España muere una mujer a la semana a manos de un hombre, a las prostitutas muertas no se las incluye en ese censo que tiene relación con la violencia de género, y también se pregunta si las mujeres amenazadas fuesen políticas, a ver si no se llamaría a eso que las acosa «terrorismo». Y si es así por qué no se ponen aún más medidas para luchar contra esta lacra social del machismo al que las órdenes de alejamiento no parecen poner remedio. Ella pide a las mujeres que eduquen a sus hijos en el respeto a las mujeres, reclama protección, y que se haga visible la prostitución con regulaciones como las que ya existen en otros países. Porque de la manera que ahora están, y mal se podría negar que España es un país con gran cantidad de prostíbulos, una prostituta sólo es alguien que está «al margen de la sociedad y al margen de la vida».
Memorias de una prostituta contiene más de doscientas páginas, yo que tú las leería. Porque como dice Anastasia, «la primera cosa que tenemos que aprender en la vida: es a no subestimar a los demás, independientemente de la posición en que estén en un momento concreto». Porque Anastasia sólo será Anastasia para muchas mujeres y hombres, pero es, además, una mujer que lee y que busca educarse, una mujer que defiende a sus compañeras y que ama a sus hijos con locura. Una mujer a la que le costó mucho contar esta historia, porque a eso se le llama enfrentarse a los propios monstruos. Y a la que yo rogaría, que dentro de unos años, cuando la vejez la alcance, nos cuente el resto.
Yo les pido que no se pierdan de leer esta obra que podrán encontrar en papel y también en ebook en Amazon y, además, a un precio justo. A estas mujeres la sociedad las juzga como «chicas de vida fácil», pero cuando acabes este libro, querida lectora o lector, sabrás que no es así, que nunca lo ha sido, que desde María Magadalena hasta Anastasia pocas cosas han cambiado.


LA AUTORA

Anne Smith (1970, Brasil) profesora de educación especial y fotoreporter de origen hispano brasileña. Tiene su vida marcada por una infancia dura y difícil. Concluyó sus estudios entre Brasil y Italia. Amante de los libros y de los viajes, su sed de conocimento le ha hecho volar más alto y atreverse en el mundo literario. Apasionada por el alma humana y la naturaleza, con un profundo respeto por ellos, busca a través de sus experiencias llevar hacia el lector su visión y sus emociones de lo que ha vivido. Su infinita búsqueda espiritual hizo que el camino de Santiago entrara en sus venas. Reside en Italia.


ENTREVISTA A ANNE SMITH, AUTORA DE «MEMORIAS DE UNA PROSTITUTA»


Anne este libro lo escribiste en el año...
La documentación y pesquisas empezaron en 2000. Lo empecé escribirlo en 2008, la primera edición salió el 15 de septiembre de 2011 con Círculo rojo, cambio de casa editorial y en 19 abril de 2012 sale mi primera publicación con la Editorial Sepha dónde él libro retoma vida debido a la seriedad y el buen trabajo de Sephay de su director Gonzalo Sichar Moreno.

¿Tocaste con él las puertas de las grandes editoriales?
No, porque ya me imaginaba lo que pasaría…lo mismo que pasa con todos los escritores noveles tener sus manuscritos olvidados en un cajón, pues yo pasé totalmente de las grandes, no por no creer en el libro simplemente no quería tener disgustos con mi primera obra, acomplejarme más aun y sufrir de crisis existencial literaria...

La idea principal en Memorias de una prostituta es...
Un llamamiento social, el objetivo de él es una humanización de la prostitución, hacer llegar a las personas lo que de verdad ocurre dentro de los miles de burdeles… hacer llegar a ellos como es la vida y lo que sufren esas mujeres… quitar el estigma de la lacra de la sociedad, concienciarlos de que hay que poner un freno al maltrato, a la trata, a los asesinatos, de que este no es un problema ajeno y si nuestro pues hacemos parte de la sociedad nosotros la formamos.

¿Qué otros autores conoces que han tratado el tema?
Isabel Pisano, Antonio Salas, Paulo Coelho, Liliana Marcos, Laura Maria Augustín, Raquel Osborne y Amador Hernández Hernández

¿Son los y las prostitutas los nuevos parias de esta sociedad?
No porque siempre han existido más o menos ocultos, pero llegamos a punto de caracterizar como un fenómeno social debido a su crecimiento continúo, es una temática compleja, pues dentro del mismo encontramos varias trabas sociales la primera es la indiferencia social y civil luego hay muchos otros agravantes, racismo, machismo y discriminación por condición. ¿Soluciones? Una formula exacta no existe para solucionar tal tema, existen en varios países modelos de regularización, en algunos aplicados en otros en fase de elaboración, también hay países que intentan eliminarla aplicando métodos de puniciones como multas astronómicas para los clientes y hasta reclusión. Seria mejor que no existiera la prostitución pues es el colmo una mujer tener que alquilar su cuerpo para saciar los instintos masculinos por dinero, para poder mantenerse y mantener a su prole. Es humillante y degradante, pero ahí está y tenemos el deber moral de intentar humanizar la prostitución y la regularización es un paso en beneficio de todos, pero no basta con regular la situación laboral administrativa, deben hacerse normativas para los clubs de alterne, de higiene, a donde pueden instalarse, los pisos privados no deben estar en edificios residenciales, de control sanitario por parte del ministerio de la salud, también deberían existir equipos encargados de llevar instrucciones a esas chicas de prevenciones de las enfermedades transmisibles sexualmente porque muchas las desconocen, los clubs en las recepciones deberían tener carteles advirtiendo de la necesidad del uso del preservativo, las paginas webs que se dedican al tema de la prostitución deberían tener banners con las mismas características. Pero necesitamos también una regularización moral de la sociedad… que cuando se encuentre una prostituta muerta no sea sólo un cuerpo sin rostro… que cuando la pareja asesine su mujer que ha sido prostituta eso no le quite la condición de mujer, de ser humano y se contabilice como violencia de genero, tenemos que educar nuestros hijos diciéndoles que un cuerpo no se alquila no se vende y el sexo no se compra, que el sexo es la máxima expresión y complemento del amor… las prostitutas sufren tres clases diferentes de discriminación, por ser extranjera, ser prostituta y ser mujer, las consecuencias pueden ser desastrosas y muy triste para las mujeres que ejercen este oficio.
Tenemos que combatir la trata de mujeres y el tráfico de menores para este fin. Yo insisto, es un problema nuestro pues somos nos que formamos la sociedad. Es inadmisible que en el año 2012 encontremos nuestra sociedad corrompida por el egoísmo, nos llevando a una omisión colectiva delante de una situación que está tomando dimensiones gigantescas y catastróficas. Pues un gobierno que no cuida a su pueblo tendrá una sociedad enferma.


Blog de la novela Memorias de una prostituta
Enlace al ebook en Amazon Precio: 0.89

10 comentarios:

  1. Leí la novela y me interesó desde el principio. Lo que se plantea en ella es justamentw lo que la autora reclama: justicia para la mujer, en todos los sentidos.

    Muy buena la exposición de Anne Smith.

    Como siempre, magnifica, Pilar.

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  2. Muchas gracias, Blanca.
    Sin duda, es esa clase de libros que todos deberíamos leer.
    Un abrazo.

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  3. Gran reseña. Tenía mis dudas con este libro, pero me las has aclarado todas. Tengo que leerlo.
    Besotes!!!

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  4. Solo te diré una palabra: Gracias.

    Gracias por apuntarme otro libro que quiero leer de principio a fin.
    Besos

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  5. Me ha encantado Pilar sólo tengo que agradecerte por este apoyo y tus maravillosas palabras, as veces me canso pero personas como tú me dan fuerzas para seguir, un beso y un fuerte abrazo.Gracias.

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  6. Me ha gustado tanto esta entrevista que ya le he pedido a Anne que forme parte de mis entrevistas semanales. ¡Es un tema tan interesante!! ¡Y tan duro!
    BESOSS

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  7. Gracias Margari por pasar.
    Un saludo.

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  8. Creo que a todos nos viene muy bien leer un libro como este.
    Gracias Bego por tus palabras. Te sigo.

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  9. Yo soy la agradecida, Anne. Y te digo lo mismo, yo también me canso, pero personas generosas como tú, son las que me hacen seguir adelante. Gracias por este libro; por este testimonio de la vida de Anastasia.
    Un abrazo.

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  10. Sí, Pat. Haces bien. Espero con interés esa nueva entrevista a Anne. Este libro merece ser destacado. Es de esos que yo siempre digo que deberían ser de lectura obligatoria en la secundaria.
    Un abrazo.

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