© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)


lunes, 20 de febrero de 2012

IMPRESIONES LAS JUSTAS



El blog Impresiones las justas que lleva el editor y escritor Javier Casado recogió de mi blog el poema "Oficio de poeta" y tuvo la amabilidad de publicarlo en el suyo. Les invito a conocer este blog Impresiones las justas y la editorial del mismo nombre en el siguiente enlace.

4 comentarios:

  1. Es un bonito poema sin duda. Que con muy pocas palabras escribe mucho.
    Saludos

    ResponderEliminar
  2. ¡Excelente poema, puntual...! Felicitaciones,
    Pilar...

    ResponderEliminar
  3. Gracias, Bego. Pertenece a una época en que yo vivía en Alcalá de Henares. Acabo de venir de allí. Nuestro piso sobre una avenida daba a un parque. Siempre buscamos habitar cerca del colegio de los hijos y de parques. Yo escribía, muchas veces, en la cocina que daba a ese espacio verde y a la avenida. Los ruidos, por costumbre, ya ni los oíamos. Desde esa cocina también podía ver las cigüeñas pasar. Vaya, se me amontonan de repente los recuerdos. Los domingos, por ejemplo, y los regresos, después de pasar las mañanas revolviendo cajas de libros usados en El Rastro de Madrid, y la llegada a casa... Sobre la mesa de la cocina volvíamos a mirar lo adquirido, y nos deleitábamos admirando los queridos nombres de tantos escritores.
    Un abrazo, Bego.

    ResponderEliminar
  4. Querida Violeta, gracias por tus palabras. Aceptar es siempre difícil sea lo que sea. Los campos de Castilla y de España se llenan de amapolas en abril.
    Aquí, al sur, en Málaga, la primavera se siente siempre presente en los jardines y las calles, donde hay en las aceras bellos naranjos;salvo en esta época que para la mayoría de los árboles y las plantas llega la poda de invierno. Aquí la primavera territorial, la siento cuando voy por la carretera en coche y veo los almendros en flor, que hay muchos por esta zona de montes de Málaga. Y va adelantada en un mes, por lo menos, a la de Madrid.
    En este momento los mirlos comienzan a cantar en las ramas punteras de los árboles. Pronto se escuchará a sus crías.
    Luego llegará el verano, y con él ese enjambre de golondrinas que habitan en algunos edificios cerca de la playa y que apuran en sus idas y vueltas en búsqueda de barro, los nidos que contendrán a sus pequeños.
    El otro día una persona me preguntó, "pero ¿por qué habla usted de golondrinas?", se refería a un par de libros míos... "¡Ah, pero hablo de golondrinas... -Me sorprendí-. De qué no hablaré pensé...".Una habla de lo que ve, aún sin saberlo. También había muchas por Alcalá de Henares, y en el País Vasco, y en mi ciudad natal en Argentina.
    Y me pregunto por qué vemos siempre al resto de los seres tan ajenos a nosotros... Seguro que las golondrinas, no piensan así de nosotros.
    Yo he visto en África, pájaros tan inocentes del peligro que podemos representar para ellos, que con gran facilidad los atropellan los coches como si fueran insectos.
    Y así vamos por la vida, nosotros, creyendo que vamos solos.
    Hoy me levanté conversadora.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Gracias por dejar tu opinión.