© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)

miércoles, 27 de julio de 2016

TRUMP O EL PROTECCIONISMO AMERICANO


Pilar Alberdi

Aquel por quien nadie daba nada ya está a las puertas de la Casa Blanca. ¿Podríamos decir que representa mejor que otros a la población norteamericana? Probablemente, al menos no viene del sector político, es decir, de aquellas personas que viven de la política, como ocurre en aquel país y en otros, que hacen carrera con ella y que en consonancia con algunos lobbies que les financian deciden el destino de su país y, desgraciadamente, el del mundo.
Donald Trump es un empresario, hijo de empresarios, también hijo y nieto de inmigrantes, que acaba de decirle a sus conciudadanos que él es «su voz». Esencialmente se lo está diciendo a la clase obrera y media, blanca. Va a intentar representarles. Y podrá o no gustar su estilo de vida, sus maneras, sus convicciones, pero hay un dato interesante, sus hijos (de diferentes matrimonios) lo quieren y lo apoyan, y están con él en todos los actos, y eso, no me parece a mí que pueda conseguirse, si de verdad no lo quisieran. Como hijos, han comentado que sus padre nunca les impuso qué debían ser en la vida, y una de sus hijas ha dicho que de su padre aprendió que la palabra «imposible» es solo el comienzo de algo, un punto de apoyo para conseguir aquello que se desea. Y Trump, si algo desea en este momento, es gobernar para los americanos. Dice él que en la empresa privada ya ha conseguido el éxito y ha sido feliz obteniéndolo, y ahora lo desea para América. Evidentemente, no es un Obama queriendo parecerse a un Kennedy, es un Trump. Un empresario que en las últimas décadas del s. XX pasó serias dificultades para sacar adelante sus empresas. Por eso, supongo yo, le resultará intrascendente que a alguien puedan no gustar sus modos o sus palabras.
En su último discurso (El americanismo será nuestro credo), en la Convención Republicana que le ha proclamado como candidato al gobierno de la Nación, es cuando ha dicho por fin que ya podía hablar con más sinceridad, con más pero no con toda, intuyo. Evidentemente, aunque lo intentó desde el principio, no pudo evitar dar algún susto, y todavía los que dará. Pero si lo pensamos, basta que uno se salga de lo corriente, de lo que se espera que debe pensar todo el mundo, para que comience a asustar de verdad.
¿Qué dice Trump? (Al final pondré un enlace a su último discurso en español). Lo que está diciendo es que no está de acuerdo con la política internacional de su país, con la política llevada a cabo en Oriente Próximo, indirectamente al mostrar su reticencia sobre el papel en que la OTAN desarrolla su tarea, justificando en que otros no pagan lo que deberían económicamente para ser protegidos, lo que está diciendo es que Estados Unidos gasta una enorme, extravagante cifra de dinero que va a parar a las empresas armamentísticas, que son las verdaderas reinas de la economía norteamericana y las que imponen criterios de política y guerra, y todo esto para mantener un Imperio que bien puede llevarles a la ruina. Evidentemente, no habla mal en su discurso de los Busch, estos a fin de cuentas, son republicanos, y tampoco era cuestión de tirar bombas contra los suyos cuando intenta hacerse con sus votos, pero si lo hace contra Hillary Clinton. De ella dice que debería estar en prisión por sus pésimas políticas en Oriente Próximo, que evidentemente, no decidía ella sola, pero si fue ella la que declaró en un juicio, lo publicó The Atlantic y existe un vídeo, que ellos habían sido los creadores del grupo terrorista Daesch, luego llamado ISIS y posteriormente EI. Lo extraño es que nadie se preguntase cómo los medios de información iban cambiando estos nombres de mutuo acuerdo. Lo que sucede con los medios de comunicación es que tienen dueños, forman grandes corporaciones, y sus redes son tentáculos muy poderosos que en connivencia con la banca, los fondos de inversión y otros, hacen visibles las noticias que les interesan y otras no. Por supuesto, también hay economistas, periodistas y escritores a su servicio. Sinceramente, ¿cuántos periódicos tendría una que leer al día y en cuántos idiomas para poder sacar alguna conclusión relevante de lo que realmente sucede? Por ejemplo, y perdonen que me desvíe un minuto del tema, Francia declaró que tras el reciente atentado de Niza sus aviones salieron a bombardear puestos del EI en Siria. Solo he encontrado en un periódico español y he visto más noticias en las Redes Sociales, que lo que Francia bombardeó estas pasadas noches han sido poblaciones causando numerosos muertos y heridos.
Evidentemente, Trump es un peligro, y lo es para quienes sostienen que contratos como el TTIP o el TISA y otros que afectarían a Europa, gravemente, pueden resultar igual de malos para EEUU. No habla precisamente de estos contratos, aunque dice que se mirarán con lupa todos, pero sí comenta de otros firmados con otros países de su zona, por ejemplo con México. Incluso se ha atrevido a decir que si es necesario se marcharán de la Organización Mundial de Comercio. Veamos, la cuestión es sencilla, es igual de sencilla que para Europa, pero aquí también hay intereses para ocultarla, porque hay evidentemente una Europa de primera, de segunda y de tercera. Lo que sabe bien Trump es que el capitalismo financiero (banca, grandes fondos de inversión) y corporativo (multinacionales) de hoy en día, no tiene patria. Esto es un problema. Antes tenían patria, sí, por ejemplo, la mismísima Norteamérica, pero ahora no, y perjudica por igual a una país latinoamericano que a uno asiático, a un país del sur de Europa, o a un Estado de USA. Trump conoce bien esto y ha dicho que no permitirá que ninguna empresa radicada en su país, se deslocalice, es decir, se marche a México porque allí le sale más barata la mano de obra. Ya ha visto cómo han desaparecido tantas, dejando como lastre un altísimo número de desempleados. Si lo votan como presidente, ninguna empresa más podrá marcharse sin pagar económicamente por las graves consecuencias que ello conlleva, y si quieren irse tendrán que pagar una indemnización. También se queja Trump del comercio chino y de cómo este país devalúa su moneda para obtener ventajas, además, de la gran cantidad de copia de productos, que salen de allí, por los que no pagan derechos sobre patentes.
Por supuesto, Trump, no teme a Putin, ese fantasma que levantan los demás. Es más, cuando Putin intervino en Siria, el ahora candidato por los republicanos declaró que Rusia había conseguido en tres meses lo que la Alianza de países que decían estar luchando contra el EI, es decir, EEUU, Canadá, Inglaterra, Alemania, Francia, Arabia Saudita, Israel, etc, no habían conseguido en años, porque sin bombardear las carreteras, ni los miles de camiones que sacaban crudo hacia Turquía, ni aquellos que llevaban alimentos para compra-venta en las poblaciones tomadas por el EI, no se puede destruir a nadie. Además, ¿saben ustedes cuánto cuesta un vuelo de una hora de esos aviones? Más de cien mil euros. Yo creo que muchos pensábamos esto, que allí, para desgracia de la población (entre Siria y otros países se ha afectado la vida de más de cien millones de personas) se estaba jugando una guerra espantosa mientras se destruían ciudades y se expoliaba a la zona de su petróleo, y se obligaba a la gente a marcharse. ¿O no? (Si hasta Blair, ha emitido, después de una investigación, su particular «mea culpa» sobre el ataque a Irak). La diferencia fundamental que yo veo ahora mismo entre Rusia y USA, y es un pequeñísimo ejemplo, lo sé, pero tan importante siempre que en su día no lo vieron ni Napoleón ni Hitler, es que si ocurriese algo, Rusia, como en el pasado será defendida por su pueblo. De hecho no hace mucho el gobierno ruso implementó en las escuelas un plan para rescatar el respeto al pasado y a la tradición, y se recuerdan y se cantan canciones rusas en los colegios. Si se pierde el pasado, y el valor de la gente del pasado, se pierde un pie dónde apoyarse. Norteamérica, un país nuevo, tiene básicamente un ejército de mercenarios, es decir, de empresas que contratan soldados que envían al frente. Y armas similares, las tienen los dos potencias.
Entonces, recapitulemos un poco: ¿qué quiere fomentar Trump? El trabajo. No está a favor del capitalismo financiero. ¿Cómo dice querer hacerlo? Incentivando la construcción, por ejemplo, y potenciando a las empresas.Evitando la deslocalización; revisando contratos internacionales, reduciendo gastos. ¿De qué otro modo? Negando la entrada de productos. Es decir, estamos ante el viejo «proteccionismo», frente a una globalización que perjudica a los ciudadanos a quienes los Estados, y esto lo vemos día a día, no defienden. ¿O hace falta poner ejemplos? Yo creo que no.
Decir que «el libre mercado se regula solo» y un resto de frases parecidas, que solo hace más ricos a algunos ricos y más pobres a la mayoría de la población mundial, solo nos indica que estamos dentro de los «prejuicios» de la época, algo sobre lo que el filósofo Gadamer llamó la atención, con mucha razón en su día. Si te has aprendido de memorilla ciertas cosas, no tendrás visión para criticarlas.
Si la mitad o más del comercio mundial se realiza entre las filiales de las distintas multinacionales, es normal, que intenten que se hagan unas políticas y no otras, bendicen la «globalidad», hasta ser capaces de decir que el agua para consumo humano, la que hoy gestionan los Estados, hay que privatizarla, igual que quieren privatizar la sanidad o la educación. Sí, desde su punto de vista se puede todo, eso es lo que tiene el poder, obligar a las pequeñas o medianas empresas a que les trabajen con marcas blancas o en exclusiva, pagar sueldos de miseria, provocar que el pequeño comercio desaparezca, trasladar constantemente sus empresas a los paises que les ofrezcan la mano de obra más barata, y que, además, sus beneficios acaben en los paises en donde tienen sus centrales.
Por supuesto que Trump, asusta, ¿o alguien tiene dudas?



Enlace al discurso de Donald Trump en la Convención República, julio de 2016: El americanismo será nuestro credo

9 comentarios:

  1. Muy interesante tu post. La manera en la que expresar la situación política norteamericana es la manera en la que muchos pensamos sobre ese tema.

    Tómate el tiempo de pasarte por mi blog.
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    1. Muchas gracias por tu comentario, Rodolfo.
      He pasado por tu blog.
      Quería dejarte algún comentario pero no encontré habilitada esa opción. Otra vez será.
      Cordiales saludos.

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  2. Tiene usted toda la razón Trump asusta, pero en mi humilde opinión, no desde sus cualidades, sino de las personas que podrían seguirle, me refiero a los mismos Americanos, no a ninguno en especifico, sino a las masas, a la gente común, el problema radica en que en cierta manera su politica o su discurso siempre parece estar dirigido a la separación, a dividir;de esa actitud no puede salir nada bueno, incentivar al odio y a la división tiene grandes consecuencias, que lamentablemente son los de abajo los que las sufren.

    El odio con lleva a tomar decisiones por los motivos equivocados, que a gran escala o simplemente una tras otra, terminan destruyendo mas de lo que se puede llegar a creer.

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    1. Buenas tardes, Jesús:
      Los comentarios dan alas para seguir hablando. Y te doy las gracias por el tuyo.
      No pretendo tener la razón ni que mi juicio sea el acertado, ni que aspire a ser del agrado de todos, pero si de algo estoy segura es de que no se puede acusar a Trump de dividir cuando todavía ni siquiera ha llegado al gobierno. Veamos qué deciden los americanos, a quién votan.
      Saludos.

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  3. La verdad que toco de oído el tema pero justamente eso me hace más objetivo. Hay algunos comentarios que me gustaría hacer: 1- los "jefes criminales" también son amados por sus familias, sobre todo cuando le dan una vida de lujos, lo difícil es que te amé alguien que está enfrente.
    2- Si sos feliz en la vida no buscas ser presidente de un país, menos de EEUU. Estas buscando llenar algo el ego, el bolsillo, etc.
    3- Ni un extremo ni el otro, un país se maneja como una empresa para que tenga éxito pero no es lo mismo. A las empresas no les importa las personas como primera medida sino las ganancias. A un gobierno debería ser al revés.
    4- Cerrarse al mundo no es bueno, aunque hay que cambiar el paradigma a los tiempos modernos lo que ha hecho Gran Bretaña no es lo mejor. Es cierto que las cosas tienen que cambiar, pueden ser de forma buena o mala... la segunda guerra mundial trajo muchas cosas buenas (una justamente es internet) pero el precio que se pago fue alto.

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    1. Hola, "Rey de los Espíritus", supongo que eres argentino o uruguayo, lo digo por lo de "tocar de oído" o por "si sos feliz".
      Intentaré contestar a lo que manifiestas: 1)Desde un punto de vista puramente psicológico, es llamativo que un grupo de hijos que son hermanastros coincidan en su juicio. Amar porque te dan lujos, no lo veo factible. O alguien se ha ganado tu amor o no se lo ha ganado. Amar supone respetar y admirar, haber sido escuchado. 2)Felices o infelices, siempre estamos afirmándonos, por tanto, intentamos imponernos, porque es nuestra forma de vivir, incluso de sobrevivir, o más simplemente de ser. Richard Dawkins dice en su libro "El gen egoista" que somos "máquinas de supervivencia de genes". Sea como sea, ¿por qué no iba a querer Trump ser presidente de su país? ¿Por qué no puede pensar que él lo hará mejor? Poder ya tiene (se pagó su propia campaña), por tanto, dinero también, al contrario que sus rivales, que son financiados por terceros. No hace mucho decía la señora Clinton, proponiéndose como ejemplo para el resto de sus conciudadanos, que ella cuando se recibió de abogada no tenía nada y antes de la campaña contaba con una fortuna de 140 millones. ¿Cómo lo consiguió?¿A quién puede servir de ejemplo? A un trabajador normal, no.
      3) No tengo dudas de que un país es una gran empresa. Y lamento que los políticos no lo comprendan, al menos, los españoles. No a todas las empresas les importan las ganancias antes que las personas. Eso es bastante común en las multinacionales que imponen un "mundo laboral macdonalizado", pero no en las pequeñas o en las medianas, donde la relación puede ser de otro tipo.
      De todos modos, los Estados se han convertido en indolentes burocracias. Es algo que también hay que corregir.
      4)Por último y ya para terminar: ¿Qué es abrirse al mundo? ¿La globalización que interesa a la banca internacional, los fondos de inversión, las empresas armamentísticas, las multinacionales del sector alimenticio,etc.? Eso antes se llamó: mercantilismo, colonialismo, incluso esclavitud. La diferencia con lo que sucede hoy en día es que antes el capital, el beneficio, aunque estuviese moralmente mal conseguido, volvía a los países de orígen, hoy no. Por lo tanto, o se implantan medidas proteccionistas, incluso en los países más ricos o cualquier fondo de inversión, como quien dice, puede hundir la economía de cualquier país.
      Todavía unas preguntas:¿Dónde están las grandes fábricas textiles catalanas? ¿Dónde las fábricas de juguetes que antes había en Valencia? En China, con trabajadores chinos. ¿Por qué hay que seguir este juego? ¿Por qué han cerrado durante la reciente crisis en España numerosas fábricas de electrodomésticos y ahora los tenemos que comprar a Alemania?
      Créeme Rey de los Espíritus que más ejemplos no me faltarían.
      Pero lo que voy a hacer es dejar un enlace a una noticia en la que se detalla cuántos kilómetros recorren unos garbanzos (que antes producíamos aquí) para llegar a España. ¿A quién beneficia eso?
      El enlace a la noticia: "Alimentos kilométricos: el coste social y ecológico del mercado global de comida" http://www.eldiario.es/sociedad/Alimentos-kilometricos_0_539996616.html
      Un saludo.

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  4. Estoy de acuerdo, Trump asusta, porque no sabemos como va a repercutir su política si llega a presidente (que es más que probable), no solo en los americanos sino en nosotros mismos "los europeos".
    Pero por otro lado, vemos a una Europa débil, haciendo las políticas que mandan el Fondo monetario o las grandes multinacionales que dictan como debe ser el tratado de libre comercio para que les sea propicio, sin pensar en los ciudadanos de Europa.
    Y ya no digamos lo que está haciendo España, lo mismo puedo decir de Grecia o la mismísima Francia, que por hacer las políticas que vienen de Bruselas, llámase Alemania, están llevando a la población a unos límites de pobreza no vistos desde la Segunda Guerra, todo por que los grandes grupos comercializadores puedan tener empleados a bajo coste y olvidémosnos de todos los avances conseguidos en décadas en beneficios sociales.
    Entonces, Trump asusta, pero la pregunta sería si Europa no debería seguir su ejemplo y empezar a cuidar de los europeos con otras políticas que nos protejan frente a los grandes poderes económicos. Baste un ejemplo: la insistencia del grupo Nestlé en que el agua deje de ser administrada por los gobiernos y se privatice, vamos el colmo.
    Gracias por tus siempre acertados artículos
    José Antonio (Madrid)

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  5. Buenas tardes, Manuel:
    Me sumo a tus opiniones con algún comentario más. Lo de Grecia ha sido el colmo del desprecio al pueblo que pidió saber cuál era la parte de deuda que realmente le correspondía pagar, ya que el resto, evidentemente, era producto de la corrupción, por lo tanto, habría otros responsables, tanto entre los políticos como en la banca y los empresarios.Alexis Tsipras ha permitido la privatización de su país y el empobrecimiento general de la población. Ahí vemos, una vez más, cómo los políticos son incapaces de cumplir hasta los referendums que ellos mismos proponen.
    Con sueldos bajos la gente no puede gastar, y el gasto interno es necesario y fundamental. Sin bienestar y seguridad es imposible una sociedad en paz. Se sabe, además, que con políticas de este tipo la gente enferma más, sufre problemas psicológicos y fallece prematuramente. ¿Es esta una forma de cuidar a los ciudadanos? Por supuesto que no.
    El recorte de los beneficios sociales lo hemos visto en España (en educación, y en sanidad, muy especialmente, en esta no se contrata personal en verano y se cierran plantas de hospitales de manera escandalosa multiplicando las listas de espera; en la anterior (educación), se despide a los maestros, en Andalucía han sido 30.000, para no pagarles los sueldos del verano. Luego en septiembre vuelven a contratar, pero no necesariamente regresarán los mismos.Puesto que entran los baremos de puntuaciones, etc.
    Hoy los periódicos traen la noticia de que en Italia los puestos en la administración dejarán de ser fijos y no se pagará la antigüedad. También se señala que la Banca italiana está en riesgo. Es decir, Italia se suma al trencito de la exclusión social y los recortes en Europa, y van, ¿cuántos?,veamos: Portugual, Grecia, España, ahora Italia, ¿la próxima, el próximo?
    En octubre de 2015, exáctamente el 27, se podía leer en la prensa que "la UE" o que "Bruselas" pide el reintegro del dinero cobrado por las cláusulas suelo de las hipótecas españolas y que este debe tener vigor desde el origen" (no desde el año 2013 como es la pretensión de los bancos). Menos de un año después, este mes de julio de 2016, "Bruselas" ha cambiado de opinión, "el abogado de la UE" pide que la banca no devuelva todo lo cobrado por las cláusulas suelo porque afectarían a su líquidez. O sea, que estarían defendiendo un robo, ya que el dinero es de la gente. De la misma gente, casualmente que ha salvado a los bancos cuando estaban en quiebra.
    Bueno, me temo que ejemplos tenemos a diario, tantos, que sería imposible transmitirlos todos aquí, bueno "todos", ¡qué ilusión!, ni una mínima parte.
    Pero, aún queda alguna pregunta más: ¿no debería estar pensando España en aprovechar el maravilloso sol que recibimos y renovar absolutamente la tecnología hasta el punto de que la electricidad pueda tener un mínimo precio? Parece que no, eso lo hace Alemania con su tiempo más desapacible y sus días nublados, y, pese a todos esos contratiempos, lo conseguirá para 2040. Bien por Alemania. Aquí te penalizan si quieres ponerte paneles solares y utilizar también la electricidad de la red. ¿No debería también España preocuparse por ver cómo solucionar los problemas de agua que padece el país? ¿No deberían construirse nuevas presas? ¿Cómo se podría canalizar, aprovechar esa cantidad de agua de lluvia que cae los inviernos para compensar lo que luego falta en el subsuelo y en los pantanos, es decir, cómo se puede conseguir que no acabe en el mar? Esas obras de infraestructuras darían trabajo.
    Evidentemente, aquí, seguimos esperando a que se forme un gobierno, lo que demuestra meses después de las votaciones del 20 de diciembre, y de las siguientes del 26 de junio, que el Estado es una gran máquina burocrática que funciona por sí sola, ahora, lo que hace falta es "humanizarla".
    Saludos.

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  6. muy interesante artículo Pilar.Trump asusta al sionismo internacional.a los globalistas.a los dueños de empresas millonarias que quieren vender en otros paises y necesitan mano de obra barata que proviene de la immigración.a mi currante de bajo rango no me asusta en absoluto.proteccionismo proteger empleo salarios dignos y que cada país se cuide de sus ciudadanos.saludos

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